sábado, 13 de noviembre de 2010

No será la Tierra, de Jorge Volpi

Mi primer encuentro con Jorge Volpi fue parecido al que narra Jose en la entrada Mentiras contagiosas, de Jorge Volpi .

Un amigo físico de Granada me llamo y me dijo "¿Qué estás leyendo?" y enseguida me contó que el estaba enfrascado en la novela En busca de Klingsor de un tal Jorge Volpi y que iba de la historia de la mecánica cuántica. Así que lo compré y lo lei. Me encantó, por lo que cuando apareció El fin de la locura, su segunda novela donde ahora retrata la historia de la izquierda en América Latina, sin pensarlo la compré y la lei también. Luego me olvidé de Volpi (a saber por qué) y justo leyendo la entrada del blog me enteré que había una tercera novela (basta mirar la wikipedia para descubrir que tiene muchas más). Fue así como di con No será la Tierra.

En su contraportada se define muy bien la trama:

"En el vértigo de la historia, tres mujeres entrecruzan sus destinos. La bióloga soviética Irina Gránina contempla el derrumbe del comunismo y, con él, la rebeldía de su hija Oksana, primera víctima del triunfo del capitalismo. En el otro extremo del mundo, Jennifer Moore, funcionaria del Fondo Monetario Internacional, lucha con su ambicioso marido y con su hermana Allison, su exacto reverso, activista contra la globalización. Por último, Éva Halász, genio de la informática, se empeña en descubrir los secretos de la inteligencia, siempre torturada por sus cambios de ánimo y sus múltiples y cada vez más celosos amantes.

No será la Tierra narra las grandes transformaciones de nuestro tiempo: la caída del Muro de Berlín, el golpe de Estado contra Gorbachov y el ascenso de Yeltsin, la guerra bacteriológica y el Proyecto Genoma Humano. Relato científico, fábula detectivesca, suma de géneros, esta novela de Jorge Volpi es una fascinante exploración de la avaricia que mueve al ser humano a la vez que un despiadado examen de la pasión y el egoísmo que dominan a nuestra especie."


La historia "la escribe" Yuri Mijailovich Chernishevski, el último amante de Eva, desde una cárcel estadounidense por... el asesinato de Eva (tranquilos que nos os estoy destripando nada, eso lo explica el narrador al principio de la novela). El preludio de la novela comienza contando, con pelos y señales, el accidente de Chernóbil (como dato curioso me han contado que hace poco se dieron cuenta que no quedaba en la ciudad ni un solo coche, todos habían sido robados y seguramente vendidos...). A continuación introduce a nuestras tres mujeres. Irina está delante del cadáver de su hija Oksana, Jennifer se pregunta como contarle a su sobrino que su madre ha muerto y finalmente, Yuri nos cuenta como ha muerto Eva y a él le han condenado por su asesinato.

A partir de aquí la novela va recorriendo la historia de estos tres personajes y sus familias a lo largo del siglo 20, comenzando en 1929 y culminando en el 2000. A lo largo del libro la vida de los personajes se entremezclan y con sus peripecias el autor nos cuenta parte de la historia del siglo XX. En particular, la historia de la Unión Soviética, y su derrumbe, está retratada a través de la vida de Irina y su marido, primero investigador en proyectos de armas bacteriológicas, luego disidente y finalmente magnate y asesor de Yeltsin. A ese respecto tengo que decir que el autor se documentó muy bien al menos hasta lo sucedido en 1992 (incluyendo el golpe de estado a Gorbachov y la subida al poder de Yelsin), lo que me consta pues justo esos años los pasé estudiando en Moscú. Explica muy bien también como aparecieron los grandes magnates rusos y como se llevó a cabo la privatización en Rusia, la corrupción, etc. También cuenta como funciona el FMI a través de las aventuras de Jennifer, las utopías antiglobalización, ONGs. La vida de Eva nos lleva a descubrir el Proyecto Genoma Humano. Lo mejor para mí es como consigue mezclar todas estas subhistorias en una única historia que narra el desdichado Yuri Mijailovich.

La novela se lee de un tirón (y son 516 páginas) y a mi personalmente me encantó (aunque quizá mi propia experiencia personal en la URSS y Rusia no me haga el mejor de los críticos). Volpi usa un lenguaje irónico que a mi me resulta divertido. En fin una novela que os recomiendo a todos.