¿Cuál es el sentido de la vida? Según Viktor Frankl, el tener un propósito. ¿Cómo conseguimos encontrar el nuestro? Con la logoterapia. Y, ¿qué puñetas es la logoterapia? Pues es la alternativa de Viktor Frankl a las explicaciones basadas en la búsqueda del placer (freudianas) o del poder.
Viktor Frankl fue un joven prodigio (se carteaba en su Austria natal con Freud con sólo 16 años) interesado en la psicoterapia como herramienta de búsqueda de la felicidad. Durante sus primeros años de vida intentó unificar la psiquiatría con la filosofía buscando una terapia que ayudase a los demás a ser felices. Esa terapia, que él denominó logoterapia trataba de centrar la terapia en la búsqueda de tres elementos: la felicidad a través de las acciones (por ejemplo, soy feliz porque me encanta mi trabajo), el amor (soy feliz por la gente que me rodea en mi vida personal) o el sufrimiento (soy feliz, a pesar de que sufro, porque en mi desgracia soy capaz de encontrar un sentido positivo a mi existencia), en plan aproximación estoica a la vida.


