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sábado, 6 de diciembre de 2014

La música del silencio, de Patrick Rothfuss

¿Debe un escritor publicar todo lo que escribe? Nunca he escrito literatura, pero sí muchos artículos científicos. Si se parecen en algo los dos procesos, entonces la respuesta es NO. La imagen transmitida por el cine hasta la saciedad del escritor que se sienta ante una máquina de escribir con una pila de papel blanco a su izquierda, que introduce una hoja en la máquina y teclea el título, y que introduce la siguiente y empieza a teclear diciendo en voz alta «Capítulo 1. Mike se despertó en el suelo aún dolorido del golpe...», y que tras un fundido a negro se le vuelve a ver tecleando «F I N», sacando la hoja y apilándola en un grueso montón, bien cuadrado, a su derecha, para a continuación estirarse con cara de satisfacción, esa imagen, digo, es una soberbia gilipollez. El proceso de escritura (desde luego de un artículo científico, pero también, estoy seguro, de una novela o un relato... de esta entrada de blog incluso) es mucho más tortuoso. Ni siquiera se empieza por el principio necesariamente, y por supuesto las correcciones, reescrituras y reorganizaciones completas del texto son constantes. Y algo más: mucho de lo que se escribe no sirve para enviarse a publicar. Desde luego yo he escrito mucho más de lo que he publicado. Casi continuamente me hago notas de las ideas que voy teniendo, notas muy elaboradas, muchas de ellas muy interesantes —que podrían publicarse incluso—, pero cuyo único fin es ayudarme a pensar y organizar mis ideas. Con mucha frecuencia poco o nada de ellas va a parar a un artículo y acaba en prensa.

miércoles, 12 de febrero de 2014

The Sandman, de Neil Gaiman

Neil Gaiman es un conocido escritor de novelas de fantasía, con relatos adaptados al cine (Stardust o Coraline, por nombrar un par) y novelas superventas que ya han sido reseñadas por aquí. Pero no fue siempre así. A finales de los 80, Gaiman era un joven periodista inglés que intentaba hacerse a duras penas un hueco como escritor en el mundo del cómic americano. Después de escribir varias obras menores, culminó con The Sandman una de las mejores series que ha visto el medio. Fue The Sandman la que le lanzó al estrellato, y me atrevería a decir que nada de lo que ha escrito Gaiman después (ni cómic ni novela) llega a los niveles que alcanzó en esta serie.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Trilogía de Merlín, de Mary Stewart

Después de leer la saga de Geralt de Rivia completa, empezé a buscar algo que leer que no requiriese demasiado esfuerzo, pues mis obligaciones docentes me dejaban poco tiempo, y cayó en mis manos la trilogía de Merlín de Mary Stewart. Tengo que decir que leí por primera vez el primer tomo, La cueva de cristal, cuando estaba en el instituto, y me encantó. Tal fue el «encanto» que después de eso he leído todo lo que cayera en mis manos sobre Merlín y Arturo, algunos muy malos que prefiero ni mencionar, y otros mejores, como la fantástica novela inconclusa de John Steinbeck Los hechos del rey Arturo, que se inspiró en el tostón de Sir Thomas Mallory, La muerte de Arturo, una de las obras de referencia escrita en el siglo XV  y que no conseguí terminar de leer por falta de tiempo y por el lenguaje que usa (aunque sigue en tareas pendientes).

viernes, 23 de agosto de 2013

El mapa del cielo, de Félix J. Palma

No siempre es verdad el dicho «segundas partes nunca fueron buenas» (ahí está El Padrino II para demostrarlo), pero me temo que esta novela no es una de las excepciones. Y me ha supuesto una decepción, porque la primera parte de esta “trilogía victoriana”, El mapa del tiempo, me gustó mucho, y este autor, como ya he mencionado en múltiples ocasiones en este mismo blog, me parece en general muy bueno.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Saga de Geralt de Rivia, de Andrzej Sapkowski


La reseña que nos ocupa en esta entrada es sobre una de las sagas más recientes en la literatura fantástica: la saga de Geralt de Rivia. La constituyen 7 libros, aunque en realidad son 5 pues los dos primeros (El último deseo y La espada del destino) están constituidos por cuentos cortos en general independientes entre sí. Su personaje principal es Geral de Rivia, un brujo caza-monstruos. Una magnífica descripción de este personaje la tenemos en la contraportada del primero libro de cuentos: El último deseo.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Serie “El legado”, de Christopher Paolini


Eragon, Eldest, Brisingr, El legado

Dentro de la literatura fantástica hay de todo: grandes obras maestras como El señor de los anillos (que te guste o no es otra historia) y otras menos buenas (como la trilogía de Aquasilva). Esta serie está en el medio. Como serie juvenil es muy buena. Los personajes están bien, la historia es, en parte, novedosa (si es que se puede hablar de novedad cuando hay elfos, dragones, enanos...) y en parte estándar. Su autor era un chico autodidacta (estudió en casa) que le encantaban los libros de fantasía (claro, si no iba al cole le sobraba el tiempo) y decidió escribir una novela donde el personaje principal fuese la magia. Empezó a los 15 años. Claro que iba a ser una trilogía pero, como suele ocurrir, se enrolló como una persiana y le salieron 4 tochos impresionantes. A diferencia de otros libros de fantasía que he leído hay que reconocer que Paolini (o su negro, o ambos) son bastante buenos. La historia es como sigue (este fragmento está tomado de la versión electrónica de los cuatro libros):

jueves, 14 de marzo de 2013

Baile de bestias, de George R. R. Martin

«¿¿Cómorrr?? ¿¿Una novela del Martin que no conozco?? ¡¡Quietorrr!! ¿¿Cuándo ha salido, que no me he enterado...?? Voy corriendo a la librería. ¡¡Al ataquerrr!!» Un momento, un momento... Que no cunda el pánico. No corráis ni empecéis a bucear por internet hasta que os explique.

No se trata de una nueva entrega de La canción de hielo y fuego. La nueva entrega se va a titular algo así como Vientos de invierno (cuidado, el enlace contiene spoilers) y ni está ni se la espera al menos hasta 2014, según su autor (je, je, je...).

«¿Y entonces... para qué esta entrada? ¿No comentó ya Sara lo que va de saga hasta el momento?» Y en una magnífica entrada, por cierto, en la que fue capaz de contar sin contar. Así es. Pero no me he podido resistir a comentar esta masterpiece del friquismo.

lunes, 30 de julio de 2012

El Camino de los Reyes, de Brandon Sanderson


O lo que es lo mismo, "Guerra de Tormentas I", es decir, el primero de, al menos, una trilogía. Parece ser que la única forma de crear una historia de fantasía es mediante un número de volúmenes mayor o igual que tres.

Tras haber leído "Elantris", del mismo autor, casi por casualidad, y por recomendación de un compañero "friki" del trabajo, me lancé a leer este libro sin muchas expectativas. Y eso, seguramente, contribuyó a que la sorpresa fuera grata.

Básicamente es una historia de caballeros, de las de toda la vida, en la que el honor compensa a la larga, pero se hace duro durante el proceso y los personajes sufren lo indecible hasta conseguir superarse a sí mismos, demostrando a los demás que la virtud y el honor compensan.

domingo, 5 de febrero de 2012

Juego de Tronos (II-V), de George R. R. Martin

Hace ya unos meses terminé de leer la colección de Juego de Tronos, de George R. R. Martin, y finalmente me he decidido (o me han decidido) a poner manos a la obra para comentarla en el blog. 

Es un problema intentar comentar un libro en el que la menor información de la trama es un spoiler, ya que hablar de cualquier personaje en cualquier volumen indica si el personaje sigue vivo o no. Y es que esa es una de las sorpresas que más engancha de esta saga y que el autor te enseña desde el primer libro: no te encariñes con los personajes, porque te puedes llevar un disgusto. 

Sin embargo, es complicado no tener cierto "feeling" con algunos de ellos por la forma en la que la historia está escrita. Como ya dijo Jose hace tiempo al comentar la primera novela, "la narración (...) es en tercera persona, pero no hay un narrador omnisciente, sino que en cada capítulo el punto de vista cambia con el personaje". Además, salvo casos muy especiales, no hay personajes planos, sino que el autor siempre se empeña en ponernos en la piel de los personajes principales a la hora de justificar sus acciones. El resultado es casi siempre muy complejo, muy real, muy creíble. Y digo casi siempre porque hay unos pocos personajes en los que el autor, no sé si por decisión propia o por incapacidad de empatizar con ellos, los convierte en una caricatura, en un esteriotipo de simplicidad en algún sentido (perdonad la ambigüedad en la descripción, pero es que no quiero decir nada que se relacione con el argumento). Otras veces, sin embargo, personajes que aparecían planos a los ojos de personajes "narradores" los encontramos más ricos cuando nos metemos dentro de ellos.

La técnica de narrar la situación de varios personajes, aparte de enriquecer a los mismos, permite dar una idea del estado de las cosas en un mismo momento (aunque a veces el autor se salta a la torera la simultaneidad de las historias). Esto permite entender las situaciones estratégicas de los personajes en el "juego de tronos" (la expresión la repiten varias veces algunos de los personajes del libro) en el que se encuentran. En este sentido, el autor dio en el primer libro tanta información sobre casas, territorios y relaciones entre los mismos que luego tuvo que utilizar la información que unos friquis habían recopilado en su web para no cometer errores en el resto de libros de la saga (los "demonios", los llama).

Un problema de tener una trama tan complicada es que cada vez pasan más cosas en sitios donde no hay personajes narradores. ¿Cómo soluciona el señor Martin este problema? Mete personajes narradores secundarios que permiten describir cómo están las cosas en algunas regiones. De hecho, a veces hace eso en sitios donde hay personajes principales para enriquecer un poco la trama (y para otras cosas que no diré).

Otro problema de tener tantas historias paralelas es que es imposible que el ritmo en todas sea el mismo. Así que te puedes encontrar con momentos clave en las historias de algunos personajes y, a la vez, con historias que parece que no avanzan en otros. Y también, dependiendo del personaje, nos encontramos historias más sencillas y otras más complicadas. En algunos casos nos podemos encontrar con cientos de páginas donde varios personajes están en una fase de transición, y aparentemente no pasa nada... pero de repente el autor nos puede dar una sorpresa a la mitad, para que no nos relajemos. No voy a decir qué libros son más movidos y cuáles son más relajados (porque eso ya es dar información de qué pasa), pero diré que en todos pasa algo que no te esperas.

De todas formas, no quiero que penséis que todo esto se queda en un gorileo de personajes. Los personajes son muy ricos y se agradecen en la trama de estrategia, pero debajo también está la misteriosa historia de fantasía que Martin nos introduce en el prólogo del primer libro. Y debo decir que en el último libro aparecen elementos nuevos y detalles que conectan unas historias con otras en este sentido y les añaden cierta luz (y también expectativas) y las enriquecen. Hay muchas cosas que Martin tiene que explicar antes del final, pero por la forma en la que ha desarrollado hasta ahora la historia espero que no me decepcione demasiado (sí, yo también fui una víctima de Lost). 

Yo estoy enganchada por un lado y cabreada por otro. Enganchada por los personajes, por las historias y por el misterio. Cabreada por la forma en la que trata a veces Martin a los lectores... y hasta aquí puedo leer, por el bien de los futuros lectores. Pero, aún con lo mal que ha veces me trata Martin, no puedo dejarlo... me tiene enganchada. Es un genio. Y lo peor es que voy a tener que esperar muchos años para empezar a leer el próximo libro, cuando los cinco primeros me los he leído de un tirón.

viernes, 6 de enero de 2012

El temor de un hombre sabio, de Patrick Rothfuss

...hace unos meses apareció la segunda parte de la trilogía, y todo rastro del equilibrio de la primera novela ha desaparecido. Esta es una novela de género sin paliativos y, a diferencia de la primera entrega, aquí la fantasía pasa al primer plano. Imagino que los seguidores del género estarán encantados, pero a mí personalmente me ha decepcionado. No quiero decir con esto que sea mala: desde mi punto de vista, el talento narrativo de Rothfuss es incuestionable, y la novela tiene momentos y pasajes realmente buenos. Sin embargo creo que le falta un hervor.

No sé si será así o no, pero mi conjetura de por qué este cambio es esta. Aparte de ser una ópera prima (en las que según Mario el autor echa el resto porque quiere deslumbrar y porque lleva muchos años madurándola), yo creo que esas constantes reescrituras durante años, probablemente muchas de ellas consecuencia de distintas críticas, convirtieron el relato original (que desconozco) en la novela que fue. Y se nota en que posee una fuerte coherencia, pese a que está dividida en claros episodios diferenciados. Esta segunda novela se ha escrito, por una lado, bajo una fuerte presión editorial por sacarla al mercado (su fecha de publicación se retrasó al menos un par de veces), y por otro, con la garantía de que iba a ser un éxito comercial fuera como fuera. En esas circunstancias el perfeccionismo está fuera de lugar.

Esto ha tenido tres consecuencias (malas) en la novela. La primera, que esta se ha convertido en una serie de relatos débilmente relacionados. Da la impresión, de hecho, de que se podía haber empezado y terminado en cualquier parte, o incluso haberse dividido en más novelas si el autor no hubiese avanzado en la primera que iba a ser una trilogía. La segunda, que carente de presión sintética (los amantes del género aprecian las novelas tochas), el autor ha decido incluirlo todo, absolutamente todo, en la novela (incluso, creo yo, partes que debió cortar de la primera), con el resultado de que en el ladrillo de más mil doscientas páginas hay largos pasajes claramente superfluos y sumamente aburridos que, convenientemente sintetizados o eliminados, lo habrían reducido en al menos cuatrocientas páginas (si no más), y otros están estirados más de la cuenta (pormenorizados relatos de aprendizaje, exasperantes relaciones amorosas que nunca llegan a cuajar, prolijas relaciones de mezquinos enfrentamientos con personajes "malos"...) y resultan muy cansinos. Y finalmente, cautivados ya por la primera novela todos los fans de la literatura fantástica y conociendo su fidelidad, el autor (al parecer uno de ellos) ha salido definitivamente del armario no precisamente haciéndoles guiños, sino directamente brindándoles un genuino ejemplar del género. Con ello casi nos ha perdido a los demás.

¿La recomiendo? No sé. No es tan terrible que no se pueda leer (aunque hay ratos que te dan ganas de saltarte capítulos) y tiene pasajes brillantes. Por otro lado, como ya he dicho, el talento narrativo del autor está presente a lo largo de la novela. Pero honestamente, a mí se me ha atragantado un poco. Al final (es decir, ¡en las últimas quinientas o seiscientas páginas!) he tenido que esprintar para acabarla cuanto antes y pasar a otra cosa. Esto, más que nada, os dará una idea más cabal de lo que me ha parecido: dejarla era excesivo, pero la lectura ya no era especialmente placentera. No obstante, si os habéis leído la primera no vais a poder evitar leer esta, así que...

El nombre del viento, de Patrick Rothfuss

En la navidad de hace dos años, buscando algún libro para leer durante las vacaciones, me topé con este tocho de más de ochocientas páginas que, además de llevar nosecuantas ediciones, se presentaba con estas palabras:
He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

Me llamo Kvothe. Quizás hayas oído hablar de mí.
Además, la contraportada afirmaba que gustaba por igual a los amantes del género fantástico y a los que no le tienen mucha simpatía. Me atreví a comprarlo y no me arrepentí.

Al parecer su autor, un profesor de literatura bastante friqui que llevaba años reescribiendo el libro y sufriendo rechazo tras rechazo en una editorial tras otra, había conseguido por fin que se lo publicaran. De la noche a la mañana la novela se había convertido en un éxito tan fulminante que permitió a su autor dejar su puesto de trabajo y dedicarse por entero a escribir. La novela es la primera de una trilogía llamada Crónica del asesino de reyes que ha creado una legión de fans por el mundo en ávida espera de las sucesivas entregas. Si hacéis una pequeña búsqueda en Google comprobaréis que el fenómeno es comparable al de El Señor de los Anillos, y que no hay friqui que se precie que no la haya leído y haya formado una sesuda opinión de la misma y contribuido profusamente en los correspondientes foros.

Dejando claras las coordenadas del libro, aquí va mi modesta opinión. La novela, en efecto, es muy buena, y lo es independientemente del género. Quiero decir que es un gran relato de aventuras, muy bien contado, muy equilibrado y con buenos personajes. Es la historia de un gran héroe de acción, contada por sí mismo a un Cronista en la posada que ahora regenta en una aldea perdida donde se oculta del mundo y de su pasado, huyendo de una historia que parece pesarle sin que sepamos a ciencia cierta por qué. Como en las buenas novelas de género, este no es tan importante como la historia en sí; no es más que un marco particular, con sus leyes y sus reglas, donde los conflictos se desarrollan y se resuelven. A menos que detestes el género por razones personales, nada de esto es muy relevante en esta novela. El relato es apasionante y su lectura se vuelve obsesiva. A mí, desde luego, me encantó y lo recomiendo sin dudarlo como en su día recomendé (por razones parecidas) Juego de tronos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

American Gods, de Neil Gaiman

Como suelo hacer cuando un autor me gusta, procuro recorrer todo lo accesible del mismo. Tras devorar todos los comics habidos y por haber en los que  Neil Gaiman era guionista, empezando y enganchado por supuesto por Sandman, tuve que pasarme a las novelas.

Una de las más aclamadas, que aparecía en todas las mesas de bestsellers de las tiendas de tebeos, era la de "Americans Gods". Tras leer la contracubierta, que se supone que termina de enganchar y atraerte hacia el libro, me sucedió todo lo contrario. Lo cogía y volvía  a dejar cada vez que lo veía.

" La vida en la cárcel es dura. Pero siempre queda un rayo de esperanza si sabes que, a la salida, te espera una mujer que te ama, un amigo que te quiere, un trabajo que adoras,... Todo eso es lo que quiere Sombra, que está a punto de salir de la cárcel... Pero un día le comunican que su mujer y su mejor amigo han muerto en un accidente de coche. 
Entonces, contratado por un extraño anciano experto en timos y estafas que responde al nombre de Wednesday, Sombra empieza un interminable viaje a lo largo y ancho de América, perseguido por el espíritu de su esposa, en el que descubre el límite entre lo humano y lo divino, y que las reglas que rigen el mundo de los hombres no son las mismas con las que los dioses conducen el mundo"

La idea del libro parte de la mitología desarrollada sobre todo en los libros de "Sandman". Los dioses aparecen y tienen poder mientras se cree en ellos. Cuando la gente deja de creer, se diluyen, caminan por la Tierra y finalmente terminan en los sueños, como pesadillas, o recuerdos vagos, terminando por desaparecer.

El protagonista se topa con Odín, que le enseña ciertas sobre el universo en el que nos movemos que parecían estar bastante claras. Recorre el país, topándose con dioses antiguos, seres extraños, zonas y caminos que sólo rozan la realidad en ciertos recodos.

Es un libro complicado de leer. No por el lenguaje, sino por los giros en las aventuras de los protagonistas desligándose de lo conocido. Sin haber leído alguno de los comics se me hace complicado.

Además, durante todo el libro, se tiene la sensación de que hay algo que no nos han contado, algo que dirige la trama, algo que aparecerá en el último momento, para dar sentido o lógica a algunos hechos. Pero no es así. No se cierra, no queda redondo..

En resumen, es un libro de fantasía muy original, raro de narices, que no aburre, pero tampoco llena.

sábado, 14 de mayo de 2011

Juego de Tronos, de George R. R. Martin

Han sido años de ir a la Fnac y pasar al lado de este libro ignorándolo olímpicamente, y no porque no hubiera oído hablar de él, sino quizá por lo contrario, porque es libro de culto entre friquis seguidores de El Señor de los Anillos, obra que, aunque a mí me gustó en su día, creo que hay que leer con no más de veintipocos años o si no se te ha pasado el arroz (de hecho, en una segunda lectura antes de que estrenaran la trilogía en el cine, comprobé que muchas cosas del libro ahora me chirriaban o simplemente me aburrían). Y esta opinión es extensible a todo el género de fantasía.

Pero ocurre con la fantasía, como con la ciencia ficción u otros géneros novelísiticos, que hay novelas buenas y novelas malas (más de las últimas que de las primeras, pero vamos, eso ocurre con las novelas en general). En el fondo, el género no es más que un marco conceptual para presentar un conflicto, casi siempre humano, que es el que sostiene la novela. Uno acepta las premisas y adelante. De hecho, situar la acción y los personajes en un entorno fantástico o imaginario permite cierto juego que el realismo prohíbe. Así que puede ser hasta bueno. Esta que traigo aquí, es una excelente novela.

Lo que en realidad me decidió a leerla fueron ciertos comentarios en Buzz pero, sobre todo, ver el trailer de la reciente serie de HBO basada en ella (y que va por su quinto episodio, según creo). Decidí que la serie tenía una pinta del carajo, pero que si iba a verla prefería leer el libro antes, porque texto e imagen no son la misma cosa. Y no me arrepiento. De hecho, he disfrutado como un enano con ella. Es un novelón en toda regla: presenta una historia larga y compleja, con intrigas, pactos, traiciones, amores, odios, ambiciones, honor... En fin, como diría Borges, nada que no esté ya en La Odisea, pero digamos que ergódico en ella. Lo mejor, a mi juicio, los personajes y el ritmo. Este último es crucial. Los personajes son complejos y, sobre todo, creíbles; muy creíbles. Hay buenos y malos (como en toda aventura épica), pero ni simpatizas con todos los buenos, ni odias a todos los malos. Entre los buenos hay personajes que te acaban pareciendo idiotas (y a veces el serlo les sale caro), y entre los malos hay algunos con los que te identificas enseguida (acordaos de Darth Vader). Algunos son muy malos o muy buenos, pero tienen sus condicionantes y sus motivaciones. Y si alguno te parece pasado de psicópata, recordando al Calígula de Yo, Claudio no puedes menos que aceptar que el poder absoluto propicia su existencia. La comparación con Yo, Claudio no es ociosa: yo veo muchos elementos comunes con ella.

Pero lo mejor es el ritmo. Desde el principio te das cuenta de que estás leyendo una obra planificada con un cuidado exquisito; tiene un sentido de la narración que te atrapa; cada escena está trabajada con el detalle que necesita, y no hay acelerones a medida que la historia progresa, uno de los grandes defectos de algunas de estas novelas (que dan la impresión de que el autor tiene prisa por terminarlas). La narración es curiosa: es en tercera persona, pero no tiene un narrador omnisciente, sino que en cada capítulo el punto de vista cambia de personaje. El cambio no conlleva repeticiones en la hitoria, al contrario, la historia progresa de forma casi lineal, pero lo que tiene de especial este salto de punto de vista es que no hay una narración global, algunos hechos, incluso hechos importantes, los vemos sólo desde el punto de vista del personaje que toque en ese momento. No cabe duda de que se trata de una técnica interesante.

La historia no termina con la novela, pero en contra de lo que yo me estaba temiendo, la novela tiene una conclusión parcial, así que está bien rematada. Deja los suficientes elementos preparados para que te apetezca leerte la continuación, pero no resulta un coitus interruptus. Hay una pausa argumental al terminar la novela. Lo malo a lo que me refería antes es que no se trata de una continuación, ni siquiera de una trilogía sino que, por lo que yo sé, la obra entera es una pentalogía (y el tercer tomo en realidad son dos). Como cada libro tiene unas ochocientas páginas, estamos hablando de alrededor de cinco mil páginas de historia. Da vértigo solo pensarlo (mi mayor proeza hasta ahora es Guerra y Paz, y me llevó unas vacaciones de verano).

En resumen: la recomiendo vivamente. Y si no te apetece leerla (o no tienes el tiempo para hacerlo, que podría ser), al menos échale un vistazo a la serie porque promete.

sábado, 22 de enero de 2011

El Reino de la Noche. W.H. Hogdson


Paseando por la cuenta de Moyano, la cuesta original, encontré hace bastante tiempo éste libro. No sabía nada de Hogdson (La casa del confín del mundo, ), pero era muy muy barato y la portada me llamó la atención.

William Hope Hodgson (1875) escribió sobre todo novela sobrenatural, y posteriores maestros del género, como  H.P. Lovecraft o Clark Ashton Smith continuaron en cierta manera con su mitología y lo reivincaron como maestro de la escuela de Horror Sobrenatural.

En éste caso se trata de una historia de amor entre un hombre y una mujer. La mujer muere, y el marido termina por encontrarla de nuevo a través de los sueños en un futuro apocalíptico, en el que la Tierra está sumida en la oscuridad y absolutamente llena de monstruos que tradicionalmente se asocian a Lovecraft, es decir, seres intangibles, que pueden dañar el alma...
En ese mundo sólo quedan dos pequeños reductos de humanos, pero separados entre sí. El viaje onírico del protagonista le lleva lejos de su amada, y decide salir a buscarla. No hay grandes sorpresas en el desarrollo de la historia, evidentemente, pero Hogdson tenía una imaginación impresionante, y los paisajes absurdos, los seres con formas asbtractas, permiten que te abstraigas de la simplicidad del argumento.

Es un libro muy fantástico, muy Lovecraftiano, pero que proporciona un buen rato de lectura sencilla, muy entretenida. Pero también es verdad que he disfrutado tanto leyendo fantasía y ciencia ficción durante mi juventud, que quizás la opinión esté sesgada...

viernes, 7 de enero de 2011

Juego de Enigmas, de Patricia A. McKillip


Ante todo una declaración de principios: me gustan los libros de ciencia ficción y fantasía, así que leo todo lo que pille al respecto. A veces tengo sorpresas agradables (como la saga de Fundación de Asimov) y otras desagradables (como Kot de Rafael Ávalos). En esta entrada os quiero hablar brevemente de un libro (más bien una trilogía) que he leído recientemente. La compré en Círculo hace unos años y la terminé de leer hace unas semanas. El título es Juego de Enigmas de Patricia A. McKillip y está formada por Maestro de enigmas (1976), Heredera del mar y del fuego (1977) y Arpista en el viento (1979, premio Locus y finalista del Hugo, del Premio Mundial de Fantasía y del Premio Británico de Fantasía).


La historia es “rara”. Es parte de la vida de un “Maestro de enigmas” (que para nosotros sería como un Dr. en Ciencias que anda resolviendo problemas) que se llama Morgon. El libro está escrito de forma que nos va dando pistas poquito a poquito y solo al final podemos hacernos una idea completa de la historia. Eso si, para suerte del lector, no todas los “enigmas” planteados se resuelven ni mucho menos (en general no me gustan los libros – o los autores – que tienen que darte todos los detalles de la historia sin margen de ningún tipo). La autora describe un mundo fantástico con un aire medieval, donde hay mucha magia pero donde los hechiceros han desaparecido (por alguna misteriosa razón que nunca explican directamente, pero que puedes deducir) y donde hay una especie de guerra de antiguos dioses (otra vez la mitología griega, si se quiere) que ha estado aletargada durante siglos y que está a punto de reavivarse por culpa de la “curiosidad” de Morgon. Los personajes están muy bien descritos y desarrollados. Junto a Morgon tenemos a su prometida Raederle, que resulta tener ciertos poderes nada desdeñables. El primer libro nos describe el mundo donde viven el protagonista y nos da las primeras migajas de la historia. Cuenta concretamente el viaje de Morgon en busca del Supremo (una especie de dios-hombre) para preguntarle algunas cosas (y resolver algunos enigmas) y termina cuando el arpista (una especie de juglar) lo lleva ante en presunto Supremo. El segundo libro trata de la búsqueda de Morgon, por parte de tres mujeres (Raederle, Tristan (su hermana), y Lyra). Ya en el tercero, Morgon, reaparecido, viaja junto a Raederle para atar el resto de cabos sueltos e intentar resolver el enigma final. No quiero dar más detalles para no reventar la historia.

Para concluir, la historia es muy buena y nada convencional y os la recomiendo a todos los que queráis pasar un rato entretenido.

La Espada Rota, de Poul Anderson


Durante un viaje de trabajo a Turquía (a la METU, Ankara) decidi llevarme un libro no muy voluminoso y de fácil lectura. Dado que estaba leyendo uno del género fantástico (del que hablaré luego) decidí llevarme este, considerado un clásico del género y cuyo autor es bastante famoso dentro de la ciencia ficción. Debo decir que mi sorpresa fue mayúscula: He aquí de lo que trata:

Texto de la contracubierta:

En una tierra en la que el reino de Faerie existe en una dimensión paralela a la del mundo de los hombres, Skafloc, el ahijado de los elfos, habrá de liberar la terrible maldición que pesa sobre Tyrfing, la poderosa espada rúnica que rompió Thor y que ahora vuelve a ser necesaria para salvar a los elfos en su guerra contra los trolls. Pero Skafloc también habrá de enfrentarse a su propia sombra: Valgard, que ha ocupado su lugar en el mundo de los hombres.

Considerada como un clásico de la fantasía heroica, La espada rota fue publicada originalmente en 1954, el mismo año que La Comunidad del Anillo, de J.R.R. Tolkien: "Ambas novelas se basaban en fuentes escandinavas y anglosajonas, pero la de Anderson estaba más próxima a sus orígenes, una tragedia de ritmo trepidante, impregnada de fatalidad, en la que el heroísmo, el amor y la ambición de los seres humanos, manipulados por dioses, elfos y troles amorales, tienen inevitablmente consecuencias trágicas". -Michael Moorcock

El planteamiento del autor es totalmente distinto del de Tolkien. Su historia ocurre en Europa occidental y en particular en Inglaterra. Los personajes están muy bien descritos y la trama está muy bien desarrollada. Lo que más me llamó la atención es que no hay personajes absolutos, es decir, los elfos son buenos en general pero no siempre actúan bien. Los trolls son malos en general pero también tienen sus rasgos de humanidad. Dentro de la trama, se deja entrever que tanto elfos, hombres, trolls, etc. no son más que peones de una especie de guerra entre los dioses que recuerda mucho a la mitología griega. El final, aunque se puede intuir a grandes razgos, no desmerece. 

En fin, si os gusta el género, os la recomiendo como una forma nada convencional de ver a las razas de la Tierra Media y pasar un buen rato.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Los dientes del dragón, de Juan Eslava Galán

El planteamiento que hace esta novela es curioso: es un híbrido a caballo entre la novela histórica y la fantástica, donde el elemento imaginario entra a través de diversos mitos de oriente y occidente. La idea no es mala. De hecho, con un planteamiento muy parecido, Robert Graves creó un obra maestra: El vellocino de oro. En ella Graves recrea el mito de Jasón y los Argonautas en clave de novela histórica, con un resultado brillante.

Los dientes del dragón arranca durante el sitio de San Juan de Acre en la segunda cruzada, donde Ricardo Corazón de León encarga a un grupo de personajes que busquen una reliquia mágica: la mesa de Salomón, para vencer a los sarracenos. La novela es la historia del peregrinar de este grupo en busca de las doce piedras dracontías que han de encastrarse en un peto de oro que protege del poder de la mesa. Esa es la excusa, y con ella asistimos uno tras otro a la descripción de los susodichos mitos. El problema es que la novela no da más de sí. Los personajes son muy pobres, meras caricaturas; la trama excesivamente simple y predecible; el final, como era de esperar, muy tonto. En la historia aparecen elfos, enanos y orcos un poco sin venir a cuento, como si fuesen parte del paisaje obligado de un relato fantástico. La novela discurre al trantrán. Lo mejor son algunas escenas cómicas que nos encontramos en la historia. No me refiero al humor soez y socarrón que salpica constantemente el relato (ya sabéis, el tipo de humor basado en "caca, pedo, culo, pis"), sino a escenas que están tratadas con la trascendencia del relato épico, pero que acaban teniendo un desenlace ridículo y absurdo.

En definitiva, la podéis obviar. Quitando En busca del unicornio, una novela que me encantó en su día, este autor se crece en el ensayo histórico, pero sus novelas dejan mucho que desear. Y esta es, con diferencia, de las peores que he leído.

domingo, 29 de agosto de 2010

Elantris, de Brandon Sanderson


Tras tirarme un par de horas en la librería La Tarde, hojeando y rebuscando libros de ciencia ficción de segunda mano, y no encontrar nada, decidí volver a la táctica habitual, comprar a boleo y esperar que el resultado fuera interesante. Así me compré Elantris, de Brandon Sanderson. No había leído nada de él, pero no tenía mala pinta, y además, no tenía nada que perder.

Más que ciencia ficción es una historia fantástica situada en un mundo inventado, parecido a los mundos de Darkover. A medida que avanza el libro, se van revelando las reglas que dan coherencia a la aparente magia de Elantris, y se suaviza bastante el misticismo de la primera parte. 

El libro está escrito desde tres puntos de vista, personajes bastante elaborados, y cuyas historias confluyen y encajan al final. Comienza con el paso de uno de los protagonistas a un estado extraño de muerte en vida, y la llegada de su prometida al reino de éste. El desconcierto de la chica, a la que se le cuenta que ha muerto, pasa rápidamente a una trama de espionaje, intrigas palaciegas, guerras entres reinos. El tercer protagonista actúa de embajador y representa a una sociedad orientada y estructurada según la religión. Éste es el que más sorprende, según avanza la historia.

La primera parte me asustó un poco, porque parecía que el desenlace era muy obvio, pero al final se resuelve de manera que termina por enganchar. Es cierto que no podía dejar de pensar que quizás otros autores hubieran sacado más jugo a la historia y al entorno creado. El mundo es muy original, los personajes son bastante buenos, pero el desarrollo de la historia merece algo más de elaboración.

En resumen, un libro curioso para leer en las vacaciones.