lunes, 30 de julio de 2012

El Camino de los Reyes, de Brandon Sanderson


O lo que es lo mismo, "Guerra de Tormentas I", es decir, el primero de, al menos, una trilogía. Parece ser que la única forma de crear una historia de fantasía es mediante un número de volúmenes mayor o igual que tres.

Tras haber leído "Elantris", del mismo autor, casi por casualidad, y por recomendación de un compañero "friki" del trabajo, me lancé a leer este libro sin muchas expectativas. Y eso, seguramente, contribuyó a que la sorpresa fuera grata.

Básicamente es una historia de caballeros, de las de toda la vida, en la que el honor compensa a la larga, pero se hace duro durante el proceso y los personajes sufren lo indecible hasta conseguir superarse a sí mismos, demostrando a los demás que la virtud y el honor compensan.

Está ambientada en un mundo extraño, lleno de pseudohumanos de varios tipos, animales exóticos (casi "lovecraftianos" :-) ), magia por todos lados, sprens, reinos y reyes, asesinos míticos...

Es un libro sencillo, fácil de leer, no se hace pesado, no se recarga de personajes, como otras novelas que circulan por ahí. No hay partes aburridas, está bien distribuido. La única pega que se le puede poner al ritmo es que el desenlace ocupa una mínima parte del final. La tensión va aumentando hasta los últimos minutos de lectura. Ahora, eso sí, el final es impresionante.

Me encanta como consigue engancharme el autor intentando descubrir las reglas que rigen la magia en ese mundo alternativo, o intentando averiguar quien traicionará a quien en las intrigas palaciegas.

Los protagonistas tiene historias que convergen  elegantemente, y no de manera evidente. Hay que ir descubriendo poco a poco lo que tienen o no en común, y, aunque pocos llegan a conocerse, todos están orbitando alrededor de la misma historia, por lo que la visión que aportan las distintas historias se va haciendo cada vez más evidente, pero con el ritmo adecuado. 

Es un libro cerrado, y, aunque apetece seguir leyendo sobre ese mundo, la historia empieza y acaba. Sanderson tiene mucha imaginación, las descripciones son muy buenas, y los dibujos y mapas del libro me recuerdan a la novelas serie B de cuando éramos pequeños.

En resumen, un buen libro para leer en vacaciones, y que promete unas buenas secuelas.