domingo, 22 de julio de 2012

Flavia de los extraños talentos, de Alan Bradley

Corre el año de 1950. En una mansión de algún lugar de Inglaterra vive la joven Flavia con sus dos hermanas y su padre, además de un mayordomo y una ama de llaves. El retrato familiar se asemeja más a la familia Addams que a cualquier otra cosa, donde la pequeña Flavia sería la sustituta de Morticia. Eso sí, los miembros de la familia Addams se tenían mucho más afecto entre ellos. Cada uno de los personajes que aparece en la novela de Bradley tiene un perfil propio y singular, con un solapamiento de escaso a nulo con el resto de individuos. La empatía brilla por su ausencia, cada cual (sobre)vive gracias a sus aficiones (que en algunos casos son más bien obsesiones o manías) y la relación entre los familiares se limita a cruzarse por los pasillos de la mansión, cosa que unos y otros tienden a evitar.

La acción (relativa) comienza cuando se descubre un cadáver en el jardín de tan amable familia. Flavia, que es la más rara de todos con diferencia, se propone averiguar quién es el fiambre, qué hacía en las inmediaciones de su casa, y, en fín, quién le ha dado muerte, ya que su padre es el primer sospechoso y se encuentra detenido desde el suceso. 

Esta es una novela sencilla, mezcla sin ambiciones de aventuras y misterio, vestida principalmente por la singular Flavia. Me parece un relato muy simpático para adolescentes: es entretenido y tiene puntos curiosos, pero en conjunto resulta poco creíble y literariamente un tanto simple. Baste con considerar el personaje de Flavia. A sus once años es una química experta que pasa horas encerrada en su laboratorio, conoce publicaciones científicas que se remontan unos cuantos años, tiene un olfato privilegiado y una memoria prodigiosa, y lo mismo recuerda las frases magníficas de obras de la literatura universal que identifica los compases de obras clásicas de la música. También sabe forzar cerraduras. Eso por no hablar de su capacidad de deducción... Uno de los aspectos buenos del libro, sin embargo, es que no engaña. Si se lee con atención se pueden deducir muchas cosas sobre lo que va a ocurrir, o sobre las implicaciones de los distintos personajes en hechos acaecidos en el pasado. Con esta obra, Alan Bradley se hizo merecedor del Debut Dagger Award concedido por la Crime Writer's Association. 

Leedlo si queréis pasar un rato entretenido tirados en las inmediaciones de un lugar con agua. Pero creo que es mejor opción como regalo para los adolescentes que tengáis cerca.