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domingo, 14 de febrero de 2016

22/11/63, de Stephen King

Nunca había leído nada de Stephen King. No por nada especial, es que no me gusta el género de terror y fenómenos paranormales. Me aburre. (Tampoco he leído a Lovecraft, por el mismo motivo). Admito que lo tenía catalogado entre los escritores de best-sellers como churros (lo que de ningún modo justifica no haberlo leído, porque he leído cosas de otros  «escritores de best-sellers como churros»). De pronto me encuentro con este libro, del King, que no sigue su línea habitual, y que trata nada más y nada menos que de viajes en el tiempo. Indago un poco más y solo encuentro elogios para la novela, e incluso me entero de que van a estrenar una miniserie basada en ella (por cierto, mañana). Demasiado tentador, incluso con mi prevención por el autor.

domingo, 1 de noviembre de 2015

El retroceso, de Javier Beltrán

En el blog Microsiervos aparecen de vez en cuando reseñas de libros, cortos o películas de ciencia ficción. El otro día apareció la reseña de este relato. Su autor, Javier Beltrán, lo es también del blog El manual del viajero del tiempo, de lectura obligada para los fans de los viajes temporales. @Alvy hablaba En Microsiervos muy bien de este relato, autoeditado por su autor y publicado en amazon al módico precio de 0,78 euros (en ePub; en papel son casi 10 napos). En amazon tiene también muy buenas reseñas, así que me dije que el precio, las loas y mi afición al time-travelling justicaban darle una oportunidad. Pues no.

domingo, 12 de julio de 2015

Atrapados en la Prehistoria, de Michael Swanwick

¿Qué tiene que tener una historia de «viajes en el tiempo» para que sea buena? Pues nunca he reflexionado demasiado sobre esto, pero así, a botepronto, diría que una o varias de estas características: (a) que proponga una teoría convincente del viaje en el tiempo; (b) que la narrativa necesite el viaje en el tiempo de manera sustancial, y (c) que haya paradojas (las paradojas molan). ¿Por qué Regreso al futuro ha entrado en el Olimpo de las narrativas de viajes temporales? Porque cumple (b) y (c). Falla estrepitosamente en (a), pero hace sabiamente del defecto virtud convirtiendo la explicación del viaje en el tiempo en la parte más cómica de la película (¡qué gran hallazgo el «condesador de fluzo»!). Si lo pensáis un poco, veréis que otras historias de viajes en el tiempo, como La mujer del viajero del tiempo, Volver a empezar o Cronopaisaje responden bien a este esquema. Claro que (a), (b) y (c) son condiciones necesarias, pero no suficientes, para que el relato sea bueno (ahí está El fin de la eternidad...).

sábado, 28 de febrero de 2015

Volver a empezar, de Ken Grimwood

Los viajes en el tiempo, un clásico de la ciencia ficción, y esta novela un clásico dentro del subgénero, si hemos de creer lo que decía la selección de «las 30 mejores novelas de viajes en el tiempo» donde di con ella. Claro que entre ellas también figuran El fin de la eternidad, que a mí me parece mala, o Flashforward, que es un indiscutible truño; pero también están La mujer del viajero en el tiempo, El libro del día del juicio final o Cronopaisaje, novelas que he leído y me parecen buenas. Así que me dije que había que dar una oportunidad a algunas de ellas, que sonaban especialmente bien, y a esta le tocó ser la primera de la lista.

lunes, 4 de agosto de 2014

El fin de la eternidad, de Isaac Asimov

Como ya habréis adivinado, me gustan las historias de viajes en el tiempo. Un día andaba comentando el tema con un amigo, y me dijo: «Pues si te gusta el asunto, tienes que leerte El fin de la eternidad de Asimov». Y yo soy un mandado, así que aquí tenéis la reseña.

De lo poco que leí de Asimov en mi adolescencia, se implantó en mi cabeza la idea de que el tipo era un genio y que todo lo que fuese a leer de él me encantaría. Hace un año o así releí la trilogía de la Fundación y la disfruté muchísimo, así que empecé El fin de la eternidad con la idea de que sería algo similar.

sábado, 12 de julio de 2014

La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger

Dice la Wikipedia que Audrey Niffenegger (que de ahora en adelante será “la autora” porque yo no vuelvo a escribir ese apellido) escribió esta, su primera novela, inspirándose en sus fallidas relaciones amorosas. Lo del viaje temporal no sé de dónde le vino, pero gracias a eso me dieron ganas de leerlo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Rescate en el tiempo, de Michael Crichton

Aunque no quedé muy convencido con la novela Estado de Miedo de Michael Crichton (que ya reseñé antes) pero no tan  desencantado como con La caída de los Gigantes de Ken Follet (que también reseñé en este blog) decidí darle otra oportunidad al autor y pillé Rescate en el tiempo. La idea de la novela es sencilla: unos científicos consiguen, usando las leyes de la mecánica cuántica que se pueda viajar al pasado, concretamente al medioevo, en la francia de 1357 en medio de una de las tantas guerras franco-inglesa.

jueves, 4 de agosto de 2011

Por no mencionar al perro, de Connie Willis

Conocí a Connie Willis por El libro del día del juicio final. Una gran novela de ciencia ficción, si bien la ciencia ficción sólo sirve de excusa para sostener un conflicto humano. Como a mí me gusta. En ese libro una historiadora de la Edad Media viaja a la Inglaterra del siglo XIV, pero por un error en la máquina del tiempo va a caer justo en los años de la Peste Negra. El libro ganó en su año los tres grandes premios de la ciencia ficción: el Hugo, el Nébula y el Locus.

Si aquella novela estaba escrita en clave trágica, esta lo está en clave cómica, y también está basada en viajes en el tiempo. En realidad esta novela es muchas cosas. Para empezar, el título (raro de cojones) hace alusión a una novela decimonónica de Jerome K. Jerome titulada Tres hombres en una barca (por no mencionar al perro). La novela es difícil de conseguir en castellano; la tengo en inglés, pero me da cierta pereza leerla. No obstante, he hojeado el primer capítulo y parece que se trata de la historia de tres jóvenes victorianos, diletantes, a quienes el aburrimiento se les está volviendo psicosomático y que, para paliarlo, deciden hacer un viajecito en barca por el Támesis acompañados del perro. El relato parece divertido, y aunque al parecer no fue un bombazo de ventas cuando se publicó, sí que resultó ser un buen "corredor de fondo", porque a lo largo de los años el libro se convirtió en un superventas, para regocijo de sus editores. Connie Willis agradece a Heinlein en la cabecera del libro que le recomendara esta lectura que le dio pie a construir su novela.

Por no mencionar al perro es, por encima de todo, un gran homenaje a las historias victorianas en todos sus aspectos. Hay referencias constantes a las novelas de detectives, sobre todo a La piedra lunar, pero también a las novelas de Conan Doyle y Agatha Christie, a historias como Arriba y abajo, a las novelas de Woodehouse y su famoso criado Jeeves y, como no, a Tres hombres en una barca. Pero no sólo es eso, también es una historia de viajes en el tiempo y la trama va de eso, de la intervención en el pasado y las paradojas que eso crea, de cómo arreglarlas y, en definitiva, de cómo funciona el continuo espacio-tiempo para encajarlas. De hecho, no está nada mal la resolución del problema; es de lo mejor que he leído al respecto.

Y además la novela es muy divertida. Está llena de situaciones cómicas que, sin llegar a hacerme reír a carcajadas, sí que me han hecho mantener una sonrisa durante el tiempo (demasiado corto) que ha durado la lectura (por cierto que Lurdes, que se la ha leído porque se la recomendé, sí que daba carcajadas en determinados pasajes; supongo que es como te pille el cuerpo).

martes, 17 de agosto de 2010

Cronopaisaje, de Gregory Benford

El continuo vertido de pesticidas a los mares ha producido una alteración del ecosistema marino y el plancton está desapareciendo. Como consecuencia los recursos del planeta se están agotando, la gente pasa hambre y la civilización se encamina a su fin. En 1998 un científico inglés propone al comité mundial encargado de tomar las decisiones acerca de la distribución de los escasos fondos de investigación un experimento desesperado: su idea es enviar un mensaje a 1962 utilizando los recién descubiertos taquiones, partículas que se mueven más rápido que la luz y pueden, por tanto, viajar al pasado, avisando del problema con el fin de evitar que se produzca. El lugar y la fecha están condicionados por el hecho de que los taquiones interaccionan con los núcleos atómicos, y sólo pueden detectarse en experimentos de resonancia magnética nuclear.

Se trata de un genuino argumento de novela de ciencia ficción, pero aviso a los amantes del género que esta no es una novela de ciencia ficción al uso. El argumento es una excusa que permite al autor, físico de formación, profundizar en dos aspectos de la vida de un científico. Por un lado, el físico inglés de 1998, tiene que luchar contra una burocracia miope y corrupta para llevar a cabo los experimentos con taquiones que se necesitan para comprender la física de estas partículas. Ese es su verdadero objetivo; la comunicación con 1962 es el "gancho" que se le ocurre para vender el proyecto y así conseguir la financiación que necesita. Por otro lado, el físico de la universidad de la Joya (en realidad un judío de Nueva York, cuyas relaciones con su familia y su novia californiana añaden una dimensión más a la novela), se enfrenta a la enorme resistencia que tiene que vencer un científico que propone un cambio radical del paradigma imperante. Estos son los dos pilares sobre los que descansa la novela. Las relaciones humanas de estos dos científicos ayudan a desarrollar sus respectivos caracteres y complican aún más la ya difícil situación que enfrentan. La resolución de la novela no la desvelaré aquí, evidentemente, pero no creo que sorprenda a nadie. No es por eso por lo que esta novela está considerada un clásico en la literatura de ciencia ficción.

En definitiva: una novela muy recomendable. Los que sois aficionados al género seguramente la habréis leído hace años. Yo, que no soy un gran aficionado, acabo de hacerlo y me he llevado la agradable sorpresa de encontrame con una novela que trasciende el género, como a mí me gustan. A los que estéis en mi situación, espero que también la disfrutéis.

sábado, 31 de julio de 2010

El mapa del tiempo, de Félix J. Palma


Compré este libro en la última feria del libro, buscando alguna novela sin mayores pretensiones, para pasar el rato, sobre viajes en el tiempo. Me llamó la atención que fuera un autor español (la ciencia ficción es, esencialmente, anglosajona) y que fuera una novela premiada. La contraportada no era muy explícita, más allá de situar la novela en el Londres victoriano.

Si la pongo aquí es porque la novela me sorprendió muy gratamente. Su lectura es amena; su prosa es más elaborada de lo que uno suele encontrar en la literatura de ciencia ficción, y su argumento engancha. Pero lo que más me gustó del planteamiento de la novela es el objetivo que parece que se propuso el autor de escribir un relato sobre viajes en el tiempo que no involucrase ciencia ficción. La novela está formada por tres relatos relacionados entre sí, y he de decir que en los dos primeros, en especial en el segundo, el autor consigue su objetivo con nota. El tercero es algo más tramposo (lo que no implica que no sea interesante). 

No puedo decir más sin revelar demasiado del argumento. Lo que sí puedo añadir es que, al menos para mí, este es un autor que voy a investigar un poco más.