sábado, 12 de julio de 2014

La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger

Dice la Wikipedia que Audrey Niffenegger (que de ahora en adelante será “la autora” porque yo no vuelvo a escribir ese apellido) escribió esta, su primera novela, inspirándose en sus fallidas relaciones amorosas. Lo del viaje temporal no sé de dónde le vino, pero gracias a eso me dieron ganas de leerlo.

La historia es “sencilla”. Henry es un hombre que tiene una enfermedad que le hace viajar en el tiempo. Así, sin más. Nada de complicaciones (véase Primer). Cuando menos se lo espera (pero a veces cuando se estresa), desaparece de donde quiera que esté y aparece en otro sitio y en otro momento. Luego se calma y vuelve a su línea temporal “normal”. Su vida, a pesar de lo que pueda parecer, es bastante miserable. Pero todo cambia cuando un día, una bella joven le asalta en su lugar de trabajo (una biblioteca) y le dice que es el amor de su vida: «Hola Henry, soy Clare. Tú no me conoces, yo a tí sí, y en el futuro nos vamos a casar». Espera un momento, ¿¿¿QUÉ??? Así, sin miramientos. El caso es que, como ya habréis deducido, Clare conoce a Henry de toda su vida (se encontraron por primera vez cuando ella tenía 6 años), y él a ella todavía no. Como no puede ser de otra manera, Henry se enamora de ella (ella ya venía enamorada de él) y empiezan a salir juntos. Desde este momento, la novela sigue a grandes rasgos la línea temporal de Clare (que no viaja en el tiempo), empezando por sus primeros encuentros con los Henrys del futuro hasta seguir después de su “primer encuentro” con el Henry del presente en la biblioteca.

La novela va narrando la vida de pareja de Henry y Clare, y en el fondo es una “historia de amor” en el sentido de que explora la vida de dos personas que se quieren con locura y cómo consiguen (o no) sobreponerse a las dificultades que van encontrando por el camino. El viaje en el tiempo añade una complicación añadida a sus vidas (por ejemplo, Henry desaparece durante meses y Clare nunca sabe cuándo o si va a volver), y da para anécdotas curiosas a lo largo de todo el libro, pero es un recurso secundario frente a la vida de la pareja.

Yo que soy muy moñas disfruté como un adolescente con el libro. En general disfruto como un adolescente con cualquier subtrama romántica en cualquier libro o película (soy MUY moñas), pero disfruto especialmente cuando la trama está bien construida y la relación de pareja es creíble, cuando los personajes son complejos y cuando hay conflictos de verdad (y no malentendidos chorras) que tienen un efecto a largo plazo sobre la dinámica de la pareja. Y luego está el viaje en el tiempo, que es razón suficiente para leerlo.

Leí el libro después de haber visto la peli (os iba a poner el trailer, pero básicamente cuenta todo el argumento, así que paso), que me gustó mucho (os recuerdo que soy un moñas... y que sale Rachel McAdams), pero, como se suele decir en estos casos, el libro es mucho mejor. De verdad. Y tiene viajes en el tiempo. ¿Qué más queréis?