Mostrando entradas con la etiqueta divulgación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta divulgación. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de mayo de 2017

Todo y más: una breve historia del infinito, de David Foster Wallace

Hoy os traigo un libro peculiar. Que cayera en mis manos es consecuencia de una charla con Jose y Javi Galeano en Sevilla. El título lo dice todo, así que si tenéis inquietudes intelectuales, en general, y curiosidad por saber qué es eso del infinito en particular, este es vuestro libro. No obstante, advierto que es «duro» de leer, que no es lectura de un fin de semana. Hay que leerlo despacio y «rumiarlo». El propio autor recomienda qué pasajes se deben releer con cuidado. Si eres matemático o simplemente te gustan las mates, también es tu libro, aunque solo sea por descubrir qué es el infinito desde el punto de vista matemático. Pero ojo, si eres de los matemáticos intuicionistas o constructivistas (o un aristotélico, en general), entonces quizá no te guste mucho, pues lo que pretende Wallace es que que seamos capaces de entender que hay una forma viable de comprender el infinito per se, un concepto que ni es intuitivo, ni constructivo.

martes, 2 de mayo de 2017

El andar del borracho, de Leonard Mlodinow

Este libro de algo más de doscientas páginas versa sobre cómo los seres humanos percibimos el azar. Su autor es un reconocido físico matemático norteamericano que además es escritor de varios libros de divulgación científica (algunos junto a Stephen Hawking) y guionista de de conocidas series de televisión como MacGyver o Star Trek: the Next Generation.

En este libro, premiado por el Comité para la Investigación Escéptica (Committee for Skeptical Inquiry, CSI), Mlodinow nos decribe de forma bastante amena qué es el azar y cómo lo percibimos. Esta es su contraportada:

viernes, 23 de septiembre de 2016

El enigma de Copérnico, de Jean-Pierre Luminet

El enigma de Copérnico es la primera novela de la serie Los constructores del Cielo que ya mencioné en mi reseña anterior de la novela El incendio de Alejandría. La idea del autor era escribir una serie de novelas para, como él mismo explica
«[...] divertir, pero también para instruir. Instruir divirtiendo era ya el proyecto de Alejandro Dumas cuando narró la historia de Francia en sus novelas inimitables.»
Así por ejemplo, en la segunda novela, El Tesoro de Kepler, que como ya mencioné en mi reseña de El incendio de Alejandría, fue  donde descubrí a Luminet, se cuenta la historia de los astrónomos y matemáticos Tycho Brahe y Johannes Kepler. En particular, la novela narraba las peripecias de Kepler y el descubrimiento de sus famosas tres leyes que sin duda cambiaron la forma de entender el mundo. Si Copérnico echó a la Tierra del centro del Universo, Kepler le arrebató su órbita circular perfecta y la cambió por una elipse, algo más imperfecta.

El incendio de Alejandría, de Jean-Pierre Luminet

Hace años leí una novela peculiar, se llamaba El tesoro de Kepler y su autor, Jean-Pierre Luminet, aparte de ser un reconocido astrofísico, es novelista y divulgador científico. La novela me gustó mucho y aunque no recuerdo muchos detalles de la misma, pues la habré leído hace unos 6 o 7 años atrás, lo que si recuerdo es haberla disfrutado. Así pues, me puse a buscar otras del autor y para sorpresa descubrí que había al menos dos más disponibles (de hecho hay cuatro). Una era El enigma de Copérnico, la primera novela de la serie titulada Los constructores del Cielo y dedicada a los grandes protagonistas de la Revolución Científica: Nicolás Copérnico, Tycho Brahe, Johann Kepler, Galileo, Isaac Newton, sin duda gigantes de la ciencia. La otra novela, escrita unos años antes, es de la que nos ocupamos en esta entrada y es sin ninguna duda la precursora de la serie antes mencionada.

lunes, 30 de mayo de 2016

Breve historia de Francisco Pizarro, de Roberto Barletta Villarán

Encontrar libros que hablen de la conquista de México por Hernán Cortés es fácil. Hay biografías, monografías, novelas... Por simetría, uno pensaría que la conquista del otro gran imperio americano, el Imperio Inca, debería tener una cobertura bibliográfica similar. Sin embargo no es así. Cuesta encontrar una biografía decente de Pizarro. Hay una interesante colección de divulgación histórica que la editorial Nowtilus lleva algunos años editando llamada «Breve historia». Todos sus títulos son Breve historia de [lo que sea], y están escritos por diversos autores. No son tratados profundos, sino que aspiran a divulgar de forma amena pasajes relevantes de la historia y sus protagonistas. En esta colección encontré lo que más se acercaba a lo que buscaba.

sábado, 14 de mayo de 2016

La maravillosa historia del español, de Francisco Moreno Cervantes

La historia de las lenguas es fascinante, tanto como lo es cualquier historia evolutiva. A lo largo de los siglos las ves «especiarse» de una lengua madre, adquirir «genes» de otras lenguas, reajustarse para acomodar todos esos componentes híbridos y cambiar para adaptarse a los nuevos tiempos (los nuevos «ambientes»). La transformación es lenta, gradual, imperceptible para sus hablantes, y sin embargo la evolución es, a menudo, dramática. La maravillosa historia del español es la historia de una lengua que nació del latín hibridándose con lenguas locales cercanas al vasco, que adquirió elementos ajenos (godos y árabes principalmente) por coexistencia, que viajó a América donde se «indianizó» y que en los últimos tiempos vive también en el ciberespacio, adquiriendo barbarismos técnicos día sí día también.

sábado, 27 de febrero de 2016

Mistakes were made (but not by me), de Carol Tavris y Elliot Aronson

Siempre he pensado que la Psicología es una ciencia extraña. A diferencia de la Economía, hay pocos modelos que traten de explicar los experimentos (el psicoanálisis de Freud no es un modelo, es una broma). También a diferencia de la Economía, los experimentos son relativamente reproducibles.

Mistakes were made trata de racionalizar un volumen de experimentos considerable acumulado desde los años 50. Ese modelo unificador es (usando el nombre acuñado por los pripios autores llamaron en su día) la hipótesis de  disonancia cognitiva. En pocas palabras: «la autojustificación consume menos energía que la aceptación de los propios errores». Cuando hablo de «modelo» y de «energía», que nadie se asuste: modelo «a la Darwin» y no hay ecuación de conservación de energía...

sábado, 20 de febrero de 2016

Los códigos secretos y El enigma de Fermat, de Simon Singh


He de reconocer que llevo un tiempo sin publicar ninguna entrada en el blog. No es que no haya leído nada, es que he ido mal de tiempo. Hace ya unos años varios de los colaboradores del blog escribieron una queja por las tremendamente profesionales reseñas de Jose en el blog y dimitiendo de escribir nada más, a lo que Jose les contestó que bastaba con una simple reseña, unos comentarios simples que diesen una idea del libro, casi un «me gustó» o «no me gustó». Concuerdo con los colegas que a veces las reseñas de Jose son apabullantes y que te dejan pocas ganas de escribir nada, pues te «ponen en evidencia», pero la verdad es que al final Jose tiene razón. Hay libros que he he dudado en leer y que una recomendación positiva en el blog me ha resuelto el dilema de leerlo y ha sido un acierto. En pocos casos no me han gustado (bueno, para gusto, como bien se sabe, los colores) pero para eso están los comentarios del blog. Lo que a mí me gusta no tiene que gustarle a los demás. Por ejemplo, a mi me encantó la novela No será la Tierra, de Jorge Volpi (que fue una de las primeras que reseñé en el blog) y a Jose no le gustó demasiado, y lo mismo me ha pasado a mí, alguna que otra novela que otros han disfrutado no me ha hecho «tilín». Bueno al grano, que me voy por los cerros de Úbeda. Creo que vale la pena reseñar lo que leemos aunque sea una reseña de “aficionado” pues va y a alguien le llama la atención y lo lee (como le pasó a Jose con la novela HhhH que reseñé en el blog) y descubre una obra maestra (para su gusto claro). Siguiendo esa sugerencia de Jose, en esta entrada comentaré dos libros a la vez de manera brevísima. En este caso son ensayos de divulgación de Simon Singh. El primero es Los códigos secretos y el segundo El enigma de Fermat.

domingo, 24 de enero de 2016

Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson

«La historia más grande jamás contada» no es, como pretendieron David Lean y otros, la historia de Jesús de Nazaret; la historia más grande jamás contada es la que narra este libro, que lleva el mucho más modesto título de Una breve historia de casi todo. Es la historia del universo conocido, desde su inicio tras el Big Bang hasta la aparición de alguien capaz de narrarla. Y es una historia que ha sido escrita, no por una única persona, sino por un buen montón de autores que, a lo largo de los siglos, han ido poco a poco añadiendo pequeños fragmentos al gran relato, hasta darle su forma actual. Y también es la historia de esos autores. En comparación, la de Jesús de Nazaret no es más que el cuento de niños que siempre ha sido.

jueves, 17 de diciembre de 2015

El manuscrito Voynich, de Marcelo Dos Santos

Aunque es muy famoso, yo no supe de este manuscrito hasta no hace mucho, cuando lo mencionó Bartolo Luque en una charla. Se trata de un curiosísimo —y me quedo corto— códice medieval (en realidad, de principios del XV, pero tiene todo el «estilo» de los códices medievales). En apariencia el manuscrito Voynich (que se llama así por el librero que lo sacó a la luz de la biblioteca jesuítica donde estaba oculto) es como otros muchos: pergamino encuadernado, escrito a mano, con hermosas ilustraciones de plantas, estrellas, animales y diversas escenas más o menos peculiares. Pero lo que resulta extraño es la lengua en la que está escrito: una lengua incomprensible en caracteres extraños que, a fecha de hoy, ha resistido todo intento de descifrado.

viernes, 13 de noviembre de 2015

The Mathematics of Life, de Ian Stewart

Ian Stewart es un gran divulgador de ciencia, en general, y de matemáticas, en particular. No en vano tuvo muchos años una columna fija en Scientific American, heredada de Douglas Hofstadter, de la que yo era uno de sus seguidores. Ha sido muy prolífico en libros de divulgación (tiene varios muy famosos), pero en particular éste, publicado no hace mucho (en 2011), llamó mi atención por razones que resultarán obvias para cualquiera me conozca. No es el primer autor que se preocupa por el aspecto más matemático (en el sentido más profundo de la palabra) de la biología, pero sí es quizá el que más seriamente se ha enfrentado a la cuestión —al menos de los libros que yo he leído. Por cierto que, aunque lo he leído en inglés (y es, por tanto, la edición que voy a comentar), hay una traducción al castellano con el título de Las matemáticas de la vida, que imagino que no difiere mucho en contenido.

viernes, 1 de mayo de 2015

Así es la música, de John Powell

Cuentan que cuando Stendhal visitó la Basílica de la Santa Croce de Florencia le sobrecogió su belleza de tal manera que empezó a sentirse mal: «Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme.» Por este motivo se ha dado en llamar síndrome de Stendhal a este cuadro psicosomático que se manifiesta en «un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión, temblor, palpitaciones, depresiones e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando éstas son particularmente bellas o están expuestas en gran número en un mismo lugar» (véase la Wikipedia al respecto).

domingo, 8 de marzo de 2015

How to Lie with Statistics, de Darrell Huff

Hace 60 años Darrell Huff decidió escribir este libro para poner de manifiesto todos los trucos sucios con los que gobiernos, empresas, publicistas e incluso periódicos (normalmente a sueldo de los anteriores) manipulan los datos estadísticos para hacerles decir cosas que no dicen. Desde muestras sesgadas a representaciones tramposas de los datos, Huff nos explica en diez capítulos cómo ver esos datos con perspectiva, de qué recelar y qué preguntas debemos hacernos para encontrar las trampas con las que nos los presentan. A cualquiera con cierta familiaridad con la estadística el libro no le descubre nada nuevo, pero la mayoría de la gente no sólo no tiene tal familiaridad, sino que suele experimentar un bloqueo mental cuando de números se trata. El analfabetismo numérico, como nos alertaba John Allen Paulos, es el mal más extendido de nuestra cultura y al que nadie parece saber cómo o estar interesado en poner remedido.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Proving Darwin, de Gregory Chaitin

A ver... Por dónde empiezo a dar... En breve: si el título fuera una pregunta, la respuesta sería NO.

Mejor empiezo por un disclaimer. Gregory Chaitin no es un «pringao»: es un matemático famoso que ha hecho contribuciones muy relevantes a la teoría algorítmica de la información relacionadas con el teorema de incompletitud de Gödel y con el problema de la parada de Turing. Inventó un número real que lleva su nombre: la constante de Chaitin, o la probabilidad de que un programa elegido al azar detenga correctamente una máquina de Turing determinada, un número real con propiedades fascinantes, como la de ser no computable y máximamente aleatorio (no puede comprimirse de ningún modo). Para cualquiera que esté interesado, es muy fácil encontrar artículo suyos explicando estos temas en la web. Por todas estas contribuciones ha sido nombrado doctor honoris causa por varias universidades y es mundialmente conocido.

martes, 30 de septiembre de 2014

Alex en el país de los números

En YouTube hay un canal de divulgación bastante chulo, Numberphile, donde salen matemáticos contando temas por lo general curiosos y de manera un poco informal. En uno de los videos aparecía un tal Alex Bellos, que resulta que no es matemático practicante (o sea, estudió la carrera pero trabaja de periodista) y que ahora se gana mejor la vida escribiendo libros de divulgación de matemáticas. Como el tipo me pareció curioso, decidí leerme su primer libro, Alex en el país de los números.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Deconstruyendo a Darwin, de Javier Sampedro

Si un ensayo, aunque sea divulgativo, como éste, te da ideas nuevas, te hace pensar, te da una nueva visión de cosas que creías saber, entonces hay que admitir que es bueno. No importa que lo empezaras, como me pasó a mí, con prejuicio, ya que había leído un libro anterior de Sampedro y no me había gustado (una recopilación de artículos de su blog, en mi opinión muy poco trabajados para editarlos en forma de libro). No ayudó tampoco el título: recelo de todos los que quieren enmendarle la plana a Darwin desde tan pronto, no porque crea que Darwin dijo la última palabra en evolución (nada más lejos, su inmenso desconocimiento de los menanismos de la genética se lo impedía), sino porque tras el amarillista título se suelen esconder auténticas basuras —cuando no directamente mierda creacionista made in USA. Éste, sin embargo, es un libro honesto, y el título es justo, dada la reflexión que ofrece sobre la teoría evolutiva. Y que finalmente lo haya leído se debe a la insistencia de colegas cuyo criterio en esta materia respeto.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Evolución y complejidad, de Jordi Bascompte y Bartolo Luque

Por segunda vez viene a este blog un libro de divulgación escrito por amigos, y por segunda vez su tema es la evolución. Es otro ensayo de la colección Sin fronteras que edita la Cátedra de Divulgació de la Ciencia de la Universitat de València. ¡Bien por esta editorial! En un país que vota políticos que creen que recortar en inversión científica es un ahorro, toda divulgación es poca, así que cualquier iniciativa en esa dirección debe ser aplaudida.

martes, 18 de octubre de 2011

El mono enamorado (y otros ensayos sobre nuestra vida animal), de Robert M. Sapolsky

Robert M. Sapolsky es catedrático de biología y neurología en Stanford. Además de dedicarse a la investigación practica la divulgación y ha escrito varios libros. Hace ya bastantes años leí "¿Por qué las cebras no tienen úlcera?", un texto sobre las interacciones entre las emociones y la salud, diría que relativamente pionero en el campo. En "El mono enamorado", Sapolsky recopila una colección de artículos sobre nuestra naturaleza animal. Los breves ensayos están organizados en tres partes: (i) Los genes y quiénes somos, (ii) Nuestros cuerpos y quiénes somos y (iii) La sociedad y quiénes somos.

En la primera parte se ocupa de varios ejemplos que ilustran la relación entre genes y el individuo que generan (entre genotipo y fenotipo, vamos), incluyendo la (percepción de la) belleza, el envejecimiento, el papel de ambiente en los individuos y la relación entre los sexos. He encontrado algún argumento interesante sobre el perenne debate entre naturaleza y crianza y sobre los aspectos no adaptativos de la selección sexual, pero por lo general no he descubierto nada nuevo.

En la segunda parte encontramos una serie de ensayos sobre cómo nos afectan las emociones, sobre cómo son las interacciones entre el cerebro y el resto del cuerpo. Entre otros, aparece el siempre fascinante caso de los parásitos cerebrales (virus por lo general) capaces de controlar el comportamiento del organismo infectado. El estrés, los sueños, los estados químicos inducidos por el mal humor, la incertidumbre y el síndrome de Munchausen son temas tratados.

En la tercera parte se nos analiza como los seres sociales que somos, inseparables de ese contexto. Distintas culturas, distintos climas y distintas historias afectan nuestra biología. Un artículo interesante (quizá por ser un tema que he visto menos tratado) es el que discute la relación entre nivel socio-económico y salud, para concluir que la relación no es nada obvia. En otro de los ensayos, un tanto osado en los tiempos de corrección política que corren, relaciona clima y cultura: las culturas del desierto son monoteístas, las de las selvas politeístas; las primeras establecen estrictas jerarquías y están más militarizadas, son más propensas a creer en la inferioridad de la mujer... y han exportado su cultura a todos los rincones del planeta.

Este libro no es más que una introducción somera a los aspectos biológicos de la naturaleza humana. Los textos son notablemente introductorios a cada problema, están trufados de anécdotas y ensayan el humor con distintos grados de éxito. Requieren poco esfuerzo de parte del lector, así que no recomendaría esta obra de Sapolsky a quienes ya hayan leído libros de mayor calado sobre el particular (o los distintos particulares). En la parte positiva destaco la bibliografía técnica y divulgativa, bien escogida, que hay al final de cada ensayo. Me parece que puede ser un buen regalo para personas curiosas sin formación específica, para quienes cada relato podría encerrar una sorpresa. Para mí ya no era la primera vez.

sábado, 12 de febrero de 2011

El siglo de la ciencia, de Javier Sampedro

Es muy difícil escribir divulgación científica. Explicar la ciencia a los no entendidos es, a veces, un ejercicio de imaginación mayor que el de hacer la ciencia en sí. Pero hay dos formas de acometer el problema: la que emplea la tradición anglosajona, que ahonda en un tema, tiene enjundia e interesa incluso al científico (que normalmente es el mayor consumidor de esta literatura), y la periodística, dispersa, amarillista, más interesada en sorprender que en informar. Lamentablemente, este libro pertenece al segundo grupo.

El título, cogido por los pelos, trata de dar una imposible unidad a la dispersión temática que recoge el libro, que va desde la cosmología o la teoría de la relatividad, al genoma, la música o el lenguaje. Y todo eso y más en tan solo 200 páginas. Ya os hacéis una idea de la profundidad con que trata cada tema. En esencia, el libro es un blog con tapas. De hecho, indagando por internet he encontrado viejos blogs de Sampedro con temas muy similares a los que trata en el libro. Cada capítulo es una sucesión de conejos sacados de la chistera. Lees el "¡tachán!" entre líneas a cada paso. Y los apuntes son tan superficiales que más que información lo que sacas, fundamentalmente, son muchas dudas. Eso de los temas que desconoces; en los que conoces encuentras incluso gazapos. Por ejemplo, en el capítulo de cosmología atribuye a Copérnico la idea de que el universo debía ser mayor de lo que se pensaba porque, al girar la Tierra en torno al Sol, no se ve paralaje en las estrellas. En realidad, la idea de que las estrellas son soles, incluso mayores que el nuestro, muy alejados de nosotros, ya la tuvo Aristarco de Samos (a quien menciona como conocedor del sistema heliocéntrico). A alguien como Aristarco, que fue capaz de medir con gran precisión el radio terrestre, no se le pudo pasar por alto la falta de paralaje estelar y deducir de ahí que las estrellas están muy, muy lejos. Incluso correlacionó los tamaños con el brillo que se observa. Esto, por cierto, lo contaba Carl Sagan en Cosmos. Para colmo, el estilillo forzadamente desenfadado y guay que el autor emplea despide un tufo a El País que, personalmente, me resulta molesto.

Tal vez alguien que no tenga ni pajolera idea de qué van estas cosas encuentre el libro entretenido (yo le recomendaría que leyese blogs; los hay con contenidos mucho mejores que los de este libro). Yo no lo recomiendo. A los profanos, porque les puede crear ideas confusas; a los no profanos, porque es demasiado superficial y sacas poca información. Encima, la edición está bastante mal cuidada (ya les vale a los editores: lo poco que hacen lo hacen mal) y falta la bibliografía de dos o tres capítulos.

Tengo otro libro de Sampedro: Decostruyendo a Darwin. Ya veremos.