viernes, 30 de septiembre de 2016

Instrumental, de James Rhodes

En septiembre de este año asistí, como suele ser habitual en los últimos años, al TEDxMadrid. Después de tocar el piano,  un ponente en vaqueros, gafas de pasta, una camiseta de tigre y completamente despeinado comenzó a hablar sobre su vida y la música clásica. 

James Rhodes hablaba despacio, con un fuerte acento inglés, unos cuantos tics y un montón de tacos bien plantados en su discurso. Hablaba sobre la importancia de la música clásica en su vida y de un libro que había escrito. En ese momento recordé el libro del que estaba hablando: Instrumental.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El ruido del tiempo, de Julian Barnes

En cuanto acabé de leer esta novela le envié un email a Renato: «Tío, léete El ruido del tiempo». Así, en imperativo inapelable. Hoy me ha escrito el email que yo esperaba desde entonces: «Jose me he leído la novela. ¡Es muy buena!» Ya lo creo que lo es, pero además yo sabía que le iba a sonar muy bien a alguien que reconociera en primera persona experiencias como las que describe.

Voy a empezar diciendo lo que la novela no es: una biografía de Shostakovich. Julian Barnes nunca ha escrito una biografía (El loro de Flaubert tampoco lo es). No va con su estilo. Barnes escribe novelas para contar una idea. Y nunca de forma directa: la pillas o no, tú mismo. Aclaro esto porque circulan críticas de esta novela en afamados periódicos que yerran completamente el tiro: le afean las inexactitudes biográficas y expresan escepticismo hacia la interpretación de la vida del músico en la que se basa esta novela. Shostakovich, dicen, fue un colaboracionista con el régimen, en modo alguno merecedor de compasión —compasión que sí merecen los mártires que se enfrentaron a él.

viernes, 23 de septiembre de 2016

El enigma de Copérnico, de Jean-Pierre Luminet

El enigma de Copérnico es la primera novela de la serie Los constructores del Cielo que ya mencioné en mi reseña anterior de la novela El incendio de Alejandría. La idea del autor era escribir una serie de novelas para, como él mismo explica
«[...] divertir, pero también para instruir. Instruir divirtiendo era ya el proyecto de Alejandro Dumas cuando narró la historia de Francia en sus novelas inimitables.»
Así por ejemplo, en la segunda novela, El Tesoro de Kepler, que como ya mencioné en mi reseña de El incendio de Alejandría, fue  donde descubrí a Luminet, se cuenta la historia de los astrónomos y matemáticos Tycho Brahe y Johannes Kepler. En particular, la novela narraba las peripecias de Kepler y el descubrimiento de sus famosas tres leyes que sin duda cambiaron la forma de entender el mundo. Si Copérnico echó a la Tierra del centro del Universo, Kepler le arrebató su órbita circular perfecta y la cambió por una elipse, algo más imperfecta.

El incendio de Alejandría, de Jean-Pierre Luminet

Hace años leí una novela peculiar, se llamaba El tesoro de Kepler y su autor, Jean-Pierre Luminet, aparte de ser un reconocido astrofísico, es novelista y divulgador científico. La novela me gustó mucho y aunque no recuerdo muchos detalles de la misma, pues la habré leído hace unos 6 o 7 años atrás, lo que si recuerdo es haberla disfrutado. Así pues, me puse a buscar otras del autor y para sorpresa descubrí que había al menos dos más disponibles (de hecho hay cuatro). Una era El enigma de Copérnico, la primera novela de la serie titulada Los constructores del Cielo y dedicada a los grandes protagonistas de la Revolución Científica: Nicolás Copérnico, Tycho Brahe, Johann Kepler, Galileo, Isaac Newton, sin duda gigantes de la ciencia. La otra novela, escrita unos años antes, es de la que nos ocupamos en esta entrada y es sin ninguna duda la precursora de la serie antes mencionada.

domingo, 11 de septiembre de 2016

El guerrero a la sombra del cerezo, de David B. Gil

Por fin parece que la autoedición empieza a dar resultados serios. Esta novela histórica, la primera del gaditano David B. Gil, sólo disponible en formato electrónico —al módico precio de 2,99€ en amazon (y ha estado más barata)—, es un pedazo de novela que demuestra que se puede prescindir de intermediarios que lo único que hacen es encarecer los libros y forrarse a cuenta de los autores. Fue además finalista del Premio Internacional Fernando Lara en 2012 y ganó el Hislibris de Novela Histórica al mejor autor revelación en 2015. Y todo eso sin pasar por el papel. No es mal currículum para una novela autoeditada...

lunes, 5 de septiembre de 2016

Esto no es una historia de amor, de José Antonio Pérez

«Esto no es una historia de amor. 
»Es mejor que lo sepas desde el principio porque no quiero ser el responsable de tu frustración. Bastantes motivos da la vida para frustrarse, sería absurdo buscarte uno más (particularmente uno tan estúpido). Te lo digo porque, si eres una de esas personas que andan buscando miradas intensas bajo el cielo estrellado, gente prometiéndose fidelidad eterna y ese tipo de cosas, debes saber que te has equivocado por completo. ¿Qué puedo decir? Lo siento.»
Con esta autonegación, que amplía el título de la novela, comienza José Antonio Pérez, el autor de Mi mesa cojea, una de las más divertidas comedias románticas que se han escrito/filmado desde Cuando Harry encontró a Sally.

lunes, 15 de agosto de 2016

Newton y el falsificador, por Thomas Levenson

El libro que traigo hoy a este blog es un tanto peculiar. Está a medio camino entre la divulgación científica, la historia de la ciencia, la Historia en general, y la novela detectivesca, aunque quizá de esta última es de lo que menos tiene.

Es imposible que al lector de esta reseña no le suene el nombre de Newton. No es concebible que alguien no haya oído hablar a día de hoy de las tres Leyes de la Mecánica (que las entienda es harina de otro costal), y si me apuran, de la Ley de la Gravitación Universal. Y qué decir del Cálculo diferencial e integral (¿cuántos de ustedes, amigos lectores, no han lidiado con las derivadas o integrales de funciones en los últimos años de estudios preuniversitarios e incluso posteriormente?).

miércoles, 13 de julio de 2016

Limónov, por Emmanuel Carrère

«Limónov no es un personaje de ficción. Existe y yo lo conozco», advierte Emmanuel Carrère. Esta novela biográfica o biografía novelada reconstruye la vida de un personaje real que parece surgido de la ficción. Un personaje desmesurado y estrafalario, con una peripecia vital casi inverosímil, que le permite al autor trazar un contundente retrato de la Rusia de los últimos cincuenta años y al mismo tiempo aventurarse en una indagación deslumbrante sobre las paradojas de la condición humana. Poeta y pendenciero en su juventud, Limónov frecuentó los círculos clandestinos de la disidencia en la Unión Soviética, se vio obligado a exiliarse y aterrizó en Nueva York, donde vivió como un vagabundo, fue mayordomo de un millonario y escribió novelas autobiográficas. Siguió haciéndolo cuando se marchó a París y allí alcanzó notoriedad pública con una escandalosa novela sobre sus andanzas neoyorquinas por el lado salvaje. De allí pasó a los Balcanes, donde apoyó hasta las últimas consecuencias la causa serbia, y regresó después a la Rusia poscomunista para fundar un partido nacional bolchevique que fue prohibido. Él acabó en la cárcel, acusado de tentativa de golpe de Estado, y allí escribió más libros, tuvo una experiencia mística y al salir se convirtió en opositor a Putin.

martes, 5 de julio de 2016

Todo lo que soy, por Anna Funder

Hace un tiempo leí y reseñé en este blogg la primera novela de Anna Funder: Stasiland. La novela me gustó mucho así que cuando descubrí esta la puse el cola. Hace unas semanas la terminé y fiel a mi promesa de hacer al menos una breve reseña he decidido no dejar pasar más el tiempo. Cuando empecé a leer la novela no tenía ni la más remota idea de qué iba, así que me llevé una sorpresa al descubrir que era sobre la Alemania nazi… Sí amigo lector, de esas he reseñado muchas por aquí, pero os aseguro que fue casualidad esta vez (y eso que tengo alguna más en tareas pendientes). Su contraportada, que ni siquiera leí en su momento y de la que solo incluyo el principio, es reveladora:

domingo, 5 de junio de 2016

Ursúa, de William Ospina

Como conté al comentar la Breve historia de Francisco Pizarro, una de las impresiones que transmite la biografía es la fascinación por la conquista del Nuevo Mundo. Eso me dejó un gusanillo que me incitó a seguir leyendo sobre el tema. Tenía la Trilogía de la Amazonía, de William Ospina, así que decidí leer al menos su primera novela: Ursúa. Su título no deja dudas acerca del protagonismo de Pedro de Ursúa —conocido por ser víctima de la conspiración de Lope de Aguirre durante la expedición en busca de Eldorado—, aunque la novela es, sobre todo, el relato de parte de la conquista del Virreinato de Nueva Granada —que comprendía los actuales Ecuador, Colombia, Venezuela y parte de Perú, la Guayana y Brasil—, de la que el navarro es uno de sus personajes principales.

lunes, 30 de mayo de 2016

Breve historia de Francisco Pizarro, de Roberto Barletta Villarán

Encontrar libros que hablen de la conquista de México por Hernán Cortés es fácil. Hay biografías, monografías, novelas... Por simetría, uno pensaría que la conquista del otro gran imperio americano, el Imperio Inca, debería tener una cobertura bibliográfica similar. Sin embargo no es así. Cuesta encontrar una biografía decente de Pizarro. Hay una interesante colección de divulgación histórica que la editorial Nowtilus lleva algunos años editando llamada «Breve historia». Todos sus títulos son Breve historia de [lo que sea], y están escritos por diversos autores. No son tratados profundos, sino que aspiran a divulgar de forma amena pasajes relevantes de la historia y sus protagonistas. En esta colección encontré lo que más se acercaba a lo que buscaba.

viernes, 27 de mayo de 2016

Novela de ajedrez, Stefan Zweig

El austriaco Stefan Zweig (1881-1942) es un autor de culto que parece gustar a todo el mundo: se elogia su obra, su estilo e incluso su persona (posiblemente por destacarse como activista contra el nazismo). Fue muy prolífico en todos los los géneros, y sus obras se han traducido a numerosos idiomas.

Pero yo no lo había leído.

Es más: supe de él por primera vez por una reseña de Renato en este blog, una reseña en la línea de lo que digo. Luego, más gente me ha hablado (siempre muy bien) de él, así que ya no he podido demorarlo más y he decidido darle un tiento. Y he empezado por una novelita corta; un relato en realidad. Ya, no es muy valiente, pero resulta práctico...

martes, 24 de mayo de 2016

Golem XIV, de Stanisław Lem

No tiene sentido que vuelva a insitir en que Stanisław Lem era un genio, porque ya lo he dicho en varias ocasiones, pero sí puedo añadir que, por lo que voy leyendo, la serie de libros que se ha agrupado bajo el título conjunto de Biblioteca del Siglo XXI recoge, no sé si lo mejor de Lem, pero sí la esencia de su visión del mundo, de su filosofía. Ya conté que Vacío perfecto era para mí un libro «fetiche», uno de esos que se llevan a la isla desierta —que a estas alturas debe de reunir más libros que una biblioteca—, y también comenté lo mucho que me gustó Magnitud imaginaria. Bueno, pues con Golem XIV se ha salido.

sábado, 14 de mayo de 2016

La maravillosa historia del español, de Francisco Moreno Cervantes

La historia de las lenguas es fascinante, tanto como lo es cualquier historia evolutiva. A lo largo de los siglos las ves «especiarse» de una lengua madre, adquirir «genes» de otras lenguas, reajustarse para acomodar todos esos componentes híbridos y cambiar para adaptarse a los nuevos tiempos (los nuevos «ambientes»). La transformación es lenta, gradual, imperceptible para sus hablantes, y sin embargo la evolución es, a menudo, dramática. La maravillosa historia del español es la historia de una lengua que nació del latín hibridándose con lenguas locales cercanas al vasco, que adquirió elementos ajenos (godos y árabes principalmente) por coexistencia, que viajó a América donde se «indianizó» y que en los últimos tiempos vive también en el ciberespacio, adquiriendo barbarismos técnicos día sí día también.

miércoles, 27 de abril de 2016

Ladrones de tinta, de Alfonso Mateo-Sagasta

Continuando con el homenaje a Cervantes que (involuntariamente) empecé hace dos entradas con el Tristram Shandy de Sterne, hoy traigo al blog una novela histórica ambientada en el Madrid de comienzos del XVII y con una intriga en torno al «falso» Quijote de Avellaneda. Como ya sabéis, mientras Cervantes remoloneaba —para desconsuelo de su editor— sin decidirse a abordar en serio una continuación de la aventuras de su famoso hidalgo, un tal Alonso Fernández de Avellaneda se le adelantó publicando en una imprenta de Tarragona la dicha continuación. Este «falso Quijote», como se le suele llamar hoy día, tuvo en cambio buena acogida entre el público. Y por si esto fuera poco para el desolado Cervantes, en su prólogo el tal Avellaneda se despacha a gusto con él, en represalia, dice, por haber ofendido en su obra a alguien en cuya descripción encaja muy bien Lope de Vega.

domingo, 17 de abril de 2016

El asesinato de Margaret Thatcher, de Hilary Mantel

Hete aquí que un título llamativo me ha hecho descubrir la que promete ser una gran narradora. Y no lo digo porque no lo sea ya (he sabido que ha ganado dos veces el Booker), sino porque yo no la conocía (lo que no es sorprendente porque han empezado a traducirla hace poco). Mantel es más una autora de novelas que de relatos, de los que tan solo tiene dos recopilaciones —y esta es la única traducida—, por lo que tal vez no reflejen fielmente sus capacidades. Aun así, he de decir que los relatos son muy buenos. No es que sean grandes historias (no lo son), ni que tengan giros sorprendentes (no los tienen), ni siquiera poseen la ironía inglesa que a mí me sugirió el título, pero todos te atrapan, porque están escritos con el pulso narrativo de un maestro (maestra en este caso).

lunes, 11 de abril de 2016

La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy, de Laurence Sterne (trad. de Javier Marías)

De la compleja relación de amor-odio que a lo largo de la historia han mantenido España e Inglaterra —y uno de cuyos más recientes episodios ha sido el «troleo» de ForoCoches— una de las cosas que tenemos que agradecerles es haber salvado para la posteridad la que unánimemente se considera nuestra mejor novela. Porque por mucho que ahora se la venere como la obra maestra de nuestra literatura, la génesis de la novela moderna, la más grande historia jamás escrita, resulta que el Quijote no tuvo en nuestras letras ninguna repercusión. Por sorprendente que nos resulte, el Quijote NO creó escuela. No en España, al menos. La novela de Cervantes empezó a ser leída con curiosidad e interés a raíz de que los románticos la rescataran, intrigados por los elogios que de ella hacían los ingleses. Pero para entonces la novela ya era otra cosa, y la tradición que recogieron nuestros novelistas venía de Francia en la forma del «realismo». Así pues, la anécdota de Borges sobre el Quijote —del que decía que era «una mala traducción» del inglés, la lengua en que lo leyó en su infancia— no carece de cierta justicia.

sábado, 26 de marzo de 2016

Saga Millennium, de Stieg Larsson


La trilogía Millennium ha sido sin duda uno de los fenómenos editoriales más sonados de los últimos años, con millones de copias vendidas en todo el mundo, adaptaciones al cine, etc. Eso puede ser bueno o malo, pues ya se sabe que Best Seller no es sinónimo de buena literatura (mi ejemplo favorito es Los pilares de la Tierra de Ken Follett, una historia muy buena pero contada pésimamente según mi opinión), pero a veces uno tiene sorpresas (como la Trilogía de Merlín de Mary Steward) . Los libros de Larsson llevaban tiempo en mi lista de espera y no fue hasta que mi mujer se la empezó a leer en el verano y no paró hasta que terminó. Conociéndola me dije que habría que leerla y me puse a ello. El primer libro, Los hombres que no amaban a las mujeres (que tradujeron «mal», pues no gustaba el título original de Los hombres que odiaban a las mujeres por ser políticamente incorrecto) empieza así:

viernes, 25 de marzo de 2016

La legión perdida, de Santiago Posteguillo

Posteguillo termina (en alto) con Trajano y su trilogía en esta novela que narra simultáneamente la campaña contra Partia y la historia (mezclada de leyenda) de la legión perdida de Craso.

Tras la exitosa campaña contra la Dacia, Trajano vuelve la vista a oriente persiguiendo un plan que procede directamente del Divino Julio César y que pretende convertir Roma en el mayor imperio jamás soñado; un imperio que se hable de tú a tú con el de Xeres (que es como los romanos llamaba a China). Y el primer paso de este plan es conquistar Partia. Aparte de la ambición, hay poderosas razones económicas que justifican el proyecto: Partia se interpone en la Ruta de la Seda encareciendo las mercancías procedentes de China. Pero hay un problema: el desastre del intento previo de Craso de conquistar Partia en el 53 a. de C. Aparte de la tremenda derrota que sufrió Roma, se perdió el rastro de una legión entera que fue hecha prisionera por los partos. Y la leyenda de esa legión planea como un fantasma durante toda la campaña de Trajano.

domingo, 20 de marzo de 2016

Enigma, de Robert Harris


Después de leer Los códigos secretos, de Simon Singh (y que ya reseñé aquí) donde mencionan la película Enigma, de Michael Apted, peli que me había gustado mucho, recordé que se basaba en un libro que resultó ser de Robert Harris, autor del que he leído varias novelas (que he reseñado en este blog), y que en general me gusta bastante, así que pillé la novela y me la leí. La historia, por si no la conocéis, es la siguiente:
Casi medio centenar de submarinos alemanes convergen sigilosamente hacia los convoyes aliados en las gélidas aguas del Atlántico Norte. Los expertos británicos en el desciframiento de códigos sólo disponen de tres días para hallar la clave que les permita localizar su posición, y para ello deben enfrentarse a la máquina de cifrar mensajes más sofisticada del mundo: Enigma. Del éxito de su tarea dependen diez mil vidas humanas y un millón de toneladas de equipamiento militar....

sábado, 27 de febrero de 2016

Mistakes were made (but not by me), de Carol Tavris y Elliot Aronson

Siempre he pensado que la Psicología es una ciencia extraña. A diferencia de la Economía, hay pocos modelos que traten de explicar los experimentos (el psicoanálisis de Freud no es un modelo, es una broma). También a diferencia de la Economía, los experimentos son relativamente reproducibles.

Mistakes were made trata de racionalizar un volumen de experimentos considerable acumulado desde los años 50. Ese modelo unificador es (usando el nombre acuñado por los pripios autores llamaron en su día) la hipótesis de  disonancia cognitiva. En pocas palabras: «la autojustificación consume menos energía que la aceptación de los propios errores». Cuando hablo de «modelo» y de «energía», que nadie se asuste: modelo «a la Darwin» y no hay ecuación de conservación de energía...

sábado, 20 de febrero de 2016

Los códigos secretos y El enigma de Fermat, de Simon Singh


He de reconocer que llevo un tiempo sin publicar ninguna entrada en el blog. No es que no haya leído nada, es que he ido mal de tiempo. Hace ya unos años varios de los colaboradores del blog escribieron una queja por las tremendamente profesionales reseñas de Jose en el blog y dimitiendo de escribir nada más, a lo que Jose les contestó que bastaba con una simple reseña, unos comentarios simples que diesen una idea del libro, casi un «me gustó» o «no me gustó». Concuerdo con los colegas que a veces las reseñas de Jose son apabullantes y que te dejan pocas ganas de escribir nada, pues te «ponen en evidencia», pero la verdad es que al final Jose tiene razón. Hay libros que he he dudado en leer y que una recomendación positiva en el blog me ha resuelto el dilema de leerlo y ha sido un acierto. En pocos casos no me han gustado (bueno, para gusto, como bien se sabe, los colores) pero para eso están los comentarios del blog. Lo que a mí me gusta no tiene que gustarle a los demás. Por ejemplo, a mi me encantó la novela No será la Tierra, de Jorge Volpi (que fue una de las primeras que reseñé en el blog) y a Jose no le gustó demasiado, y lo mismo me ha pasado a mí, alguna que otra novela que otros han disfrutado no me ha hecho «tilín». Bueno al grano, que me voy por los cerros de Úbeda. Creo que vale la pena reseñar lo que leemos aunque sea una reseña de “aficionado” pues va y a alguien le llama la atención y lo lee (como le pasó a Jose con la novela HhhH que reseñé en el blog) y descubre una obra maestra (para su gusto claro). Siguiendo esa sugerencia de Jose, en esta entrada comentaré dos libros a la vez de manera brevísima. En este caso son ensayos de divulgación de Simon Singh. El primero es Los códigos secretos y el segundo El enigma de Fermat.

domingo, 14 de febrero de 2016

22/11/63, de Stephen King

Nunca había leído nada de Stephen King. No por nada especial, es que no me gusta el género de terror y fenómenos paranormales. Me aburre. (Tampoco he leído a Lovecraft, por el mismo motivo). Admito que lo tenía catalogado entre los escritores de best-sellers como churros (lo que de ningún modo justifica no haberlo leído, porque he leído cosas de otros  «escritores de best-sellers como churros»). De pronto me encuentro con este libro, del King, que no sigue su línea habitual, y que trata nada más y nada menos que de viajes en el tiempo. Indago un poco más y solo encuentro elogios para la novela, e incluso me entero de que van a estrenar una miniserie basada en ella (por cierto, mañana). Demasiado tentador, incluso con mi prevención por el autor.

martes, 9 de febrero de 2016

El secreto de la modelo extraviada, de Eduardo Mendoza

Nueva (ya quinta) entrega del detective loco de Mendoza, y en mi opinión la mejor con diferencia de la que podríamos llamar la «segunda época» de la saga. Las dos primeras entregas, El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas, aparecieron a finales de los 70, comienzos de los 80. Con ellas Mendoza se salió, escribiendo dos de las novelas más cómicas que nunca he leído. Los misterios que definen sus argumentos son en realidad sendos macguffins con los que justificar un retrato social en clave de humor de la Barcelona de la época. Las siguientes novelas, La aventura del tocador de señoras y El enredo de la bolsa y la vida, se demoraron veinte y treinta años respectivamente. Otra época, otra ciudad, otra gente, y las novelas habían perdido el fuelle inicial.

sábado, 30 de enero de 2016

Siete casas vacías, de Samanta Schweblin

Leer un cuento de Samanta Schweblin no es como entrar en el mar desde la playa, poco a poco; más bien te obliga a coger aire y a zambullirte de golpe en mar abierto. Sin preámbulos. Sin resolución. Si el cuento debe transmitir una emoción, Schweblin ha decidido que todo lo demás sobra, y te pone de sopetón en el epicentro del desasosiego. Porque, sobre todo, es desasosiego lo que transmiten sus cuentos. Entras en la historia sin saber nada y todo es inquietante. Por comentarios al vuelo aquí y allá reconstruyes la situación, sumergido en pleno conflicto. Y cuando tu mente espera y desea un desenlace, el cuento acaba. Si el objetivo es transmitir la emoción, lo demás sobra. No hace falta planteamiento, dado que está implícito en el desarrollo, y no hace falta desenlace, porque fuera este el que fuera, la esencia del cuento está narrada. Añade tú el que quieras. El cuento no va a cambiar por el desenlace. ¿Cabe mayor economía de medios?

viernes, 29 de enero de 2016

El imperio de Yegorov, de Manuel Moyano

Una novela de intriga. Unos antropólogos japoneses se aventuran a unas montañas del interior de Papúa-Nueva Guinea para estudiar una tribu muy primitiva que vive allí. Al cabo de unos días, y tras comer un pescado mal cocinado, la única antropóloga del grupo enferma. La cosa se pone muy chunga, hasta que una mujer de la tribu la ve, se alarma y le prepara rápidamente una infusión de una planta local. Milagrosamente la antropóloga se cura. La misteriosa enfermedad y su sorprendente curación van a cambiar el mundo.

Con esta reseña, el dato de que la novela quedó finalista del Premio Herralde (el que ganó Bolaño en su día con Los detectives salvajes) y la promesa de estar narrada a través de documentos de distinta naturaleza (fragmentos de diarios, noticias, cartas, entrevistas grabadas...) me pareció que podría estar bien. Cómo engañan las apariencias...

lunes, 25 de enero de 2016

Memorias de una mujer del espacio, de Naomi Mitchison

La contraportada de este raro ejemplar editado por la antigua editorial Bruguera prometía «[u]n gran clásico de la ciencia ficción que explora las posibilidades de comunicación erótica entre seres de distinta naturaleza. Escrito en 1962, cuando la autora contaba sesenta y tres años, este libro narra las aventuras de una astronauta que, en su recorrido por distintos planetas, establece contacto —e incluso relaciones sexuales— con seres no humanos.» Admito que el morbo no fue ajeno a mi decisión de leerlo, pero aclaro que no hay nada (o muy poco) en él de lo que la contraportada promete. Por el contrario, me he encontrado con una curiosa novela, una especie de versión femenina de los Diarios de las estrellas de Lem, escrita por una no menos interesante autora.

domingo, 24 de enero de 2016

Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson

«La historia más grande jamás contada» no es, como pretendieron David Lean y otros, la historia de Jesús de Nazaret; la historia más grande jamás contada es la que narra este libro, que lleva el mucho más modesto título de Una breve historia de casi todo. Es la historia del universo conocido, desde su inicio tras el Big Bang hasta la aparición de alguien capaz de narrarla. Y es una historia que ha sido escrita, no por una única persona, sino por un buen montón de autores que, a lo largo de los siglos, han ido poco a poco añadiendo pequeños fragmentos al gran relato, hasta darle su forma actual. Y también es la historia de esos autores. En comparación, la de Jesús de Nazaret no es más que el cuento de niños que siempre ha sido.

jueves, 14 de enero de 2016

Fragmentos de Apocalipsis, de Gonzalo Torrente Ballester

Torrente Ballester es uno de los escritores más originales que ha dado este país. En su extensa obra ha experimentado con todo tipo de narrativa, desde el realismo al relato fantástico, pasando por la metaliteratura, la novela histórica, el humor... Varias de sus novelas figuran en mi lista corta. Su trilogía Los gozos y las sombras, concebida como novelón decimonónico pero moderna en su factura —buena parte de la trama se desarrolla en diálogos, al estilo de Niebla, de Unamuno—, está al nivel de La Regenta. Filomeno a mi pesar, la novela con la que ganó el premio Planeta, la novela autobiográfica de un personaje peculiar, me gustó muchísimo. Y me encantó la corta, pero magnífica, Crónica del rey pasmado —incomparablemente mejor que la película, que no es mala. Pero por encima de todo lo que ha escrito y en un lugar muy alto de la novelística en lengua castellana está La saga/fuga de JB, obra desmesurada en todos los sentidos donde incorpora —yo creo que por vez primera en la narrativa española— el género fantástico. Algún verano me animaré a releerla y haré una reseña de ella que hará palidecer cualquier cosa que haya escrito en este blog, porque es muchísimo lo que se puede decir de esa novela singular.

domingo, 3 de enero de 2016

Buenos presagios, de Terry Pratchett y Neil Gaiman

Decir que esta novela es una versión delirante del Apocalipsis sería una estupidez, porque la famosa comedia negra de San Juan (quien al parecer seguía una dieta de hongos en su prisión de Patmos) ya es bastante delirante de por sí. Lo que sí se puede decir de Buenos presagios es que es una versión mucho más divertida que la original. Terry Pratchett, famoso por su saga sobre Mundodisco, y Neil Gaiman, conocido novelista gráfico (en terminología hipster) por estos lares, son dos de los muchos autores que se han percatado de las posibilidades narrativas de la iconografía católica, cuyo libro fundacional parece escrito a posta como una colección de propuestas para guión de cómic. Y la mezcla que han hecho de humor british y fantasía sobrenatural desbocada les ha salido redonda.

sábado, 2 de enero de 2016

El lector, de Bernhard Schlink

Mucho se ha escrito, y en particular en este blog, acerca del nazismo. Buena parte de la fascinación que ese periodo ejerce —y de lo que nos ha movido a leer sobre ello y comentar en el blog— es la pregunta ¿cómo pudo una sociedad entera ser partícipe de semejante monstruosidad sin que hubiera ninguna voz discordante? Pero lo que a los demás nos fascina, para los propios alemanes es un terrible conflicto. Y no sólo para quienes participaron en ello (de hecho, como revela El nazi perfecto, para los más implicados puede que ni hubiera conflicto): las generaciones posteriores han «heredado» la culpa y tienen que vivir con ello. Cualquiera que tenga algún amigo alemán habrá notado lo sensibles que son a hablar de este asunto.