Nunca había leído nada de Stephen King. No por nada especial, es que no me gusta el género de terror y fenómenos paranormales. Me aburre. (Tampoco he leído a Lovecraft, por el mismo motivo). Admito que lo tenía catalogado entre los escritores de best-sellers como churros (lo que de ningún modo justifica no haberlo leído, porque he leído cosas de otros «escritores de best-sellers como churros»). De pronto me encuentro con este libro, del King, que no sigue su línea habitual, y que trata nada más y nada menos que de viajes en el tiempo. Indago un poco más y solo encuentro elogios para la novela, e incluso me entero de que van a estrenar una miniserie basada en ella (por cierto, mañana). Demasiado tentador, incluso con mi prevención por el autor.
