viernes, 30 de septiembre de 2016

Instrumental, de James Rhodes

En septiembre de este año asistí, como suele ser habitual en los últimos años, al TEDxMadrid. Después de tocar el piano,  un ponente en vaqueros, gafas de pasta, una camiseta de tigre y completamente despeinado comenzó a hablar sobre su vida y la música clásica. 

James Rhodes hablaba despacio, con un fuerte acento inglés, unos cuantos tics y un montón de tacos bien plantados en su discurso. Hablaba sobre la importancia de la música clásica en su vida y de un libro que había escrito. En ese momento recordé el libro del que estaba hablando: Instrumental.

El libro fue vetado y no pudo publicarse, por Canongate, hasta que en 2015 un fallo judicial lo permitía. En esta autobiografía cuenta cómo a los cinco años su profesor de boxeo abusó de él, aunque él sostiene que esa palabra se queda corta:
«Abuso. Qué palabra. Violación es mejor. Abuso es cuando le dices a un guardia de tráfico que se vaya al infierno».
La primera parte es donde habla de manera cruda de cómo fue violado, de cómo todo ese trauma le dejo física y psicológicamente jodido durante el resto de su vida. No suelo leer biografías de gente viva, no es que tenga un prejuicio contra la gente viva, es que suelen ser bastante aburridas y egocéntricas. Pero esta vez el libro me enganchaba. En ocasiones tuve que dejarlo porque se me revolvían las tripas, y no podía soportar el dolor.

Describe, de una manera sencilla y cruda, cómo intentó suicidarse varias veces y cómo se hundió en las autolesiones. Pero siempre existe la música clásica como una tabla de salvación en su vida. Casi no te puedes creer que alguien así se convierta en concertista de piano con un razonable éxito.

La última parte del libro habla de su visión de la música clásica y de como está intentando revolucionar ese mundo absurdo de frac y pajarita. James Rhodes ofrece recitales de música en vaqueros, a veces usa un iPad para ver las partituras y habla con la gente de cómo se compuso la obra, de las peculiaridades de la obra y de las locuras del compositor. Rhodes ha protagonizado varias series de la televisión británica y escrito algunos posts para The Telegraph o The Guardian.

Por cierto, cada capítulo del libro comienza con una descripción de una obra de piano que Rhodes comenta. La lista de la música del libro la podéis seguir en la playlist de Spotify.

En resumen, después de ver la charla me enganché al libro y no he podido parar hasta terminarlo. Me ha revuelto las tripas, me ha gustado sentir su humor británico. Probablemente no vuelva a leer una biografía de alguien vivo, pero esta estuvo bien.