lunes, 23 de julio de 2012

Asesinato imperial, de Paul Doherty


Para cambiar de aires decidí leerme una novela histórica ambientada en la Roma de Constantino. Por la sinopsis parecía prometedor:

“Roma está gobernada por el Emperador Constantino y su madre Helena. El Emperador intentará sacar provecho de la cada vez más influyente Iglesia Cristiana. Pero su poder se tambalea cuando tres prostitutas de La casa de Afrodita, prostíbulo que él frecuenta, aparecen asesinadas. Los tres cadáveres presentan cruces grabadas en la frente y en cada mejilla. Con el propósito de proteger el futuro de su hijo, Helena contrata los servicios de una espía, Claudia. Claudia es la sobrina del dueño de una taberna y comienza a trabajar como sirvienta en la casa del Emperador. Claudia intentará descubrir quién es el asesino, y al mismo tiempo encontrar al hombre que le cambió la vida a ella y a su hermano.”
Tengo que decir que el libro se lee rápido y eso es quizá lo único que vale la pena del mismo. Desde el punto de vista histórico sólo encontramos lo que casi cualquier persona sabe, que gracias a que Constantino adoptó la cruz cristiana como emblema en la batalla, y salió victorioso la iglesia cristiana (luego transformada en la poderosa iglesia católica de Roma) se vio reforzada y los cristianos pasaron de ser carne de Coliseo a ser legalizados y hasta permitido su credo, que luego se convirtió en la religión oficial del imperio romano. La trama es floja. Su personaje principal, Claudia, es una chica extremadamente lista, toda una detective profesional… solo que muy poco creíble. La trama tiene giros que no tienen ningún sentido, excepto para mostrar lo lista que es nuestra chica. Los personajes son simples donde los haya, afortunadamente no son ni extremadamente buenos ni extremadamente malos (como los del colega Ken Follet), pero dejan mucho que desear. Creo que podéis prescindir de esta novela y no os perderéis nada.