Ettore Majorana fue uno de los físicos más brillantes de la era cuántica. Nacido en Sicilia en 1906, formó parte del famoso «grupo de Roma», liderado por Enrico Fermi. Pese a sus escasísimas publicaciones, el impacto de sus contribuciones perdura aún. La más famosa de ellas es el denominado fermión de Majorana. Se trata de una partícula de spin 1/2 (un fermión) que es su propia antipartícula. Se especula que los neutrinos podrían ser fermiones de Majorana, pero más importante que eso es el hecho de que un estado ligado de un par electrón-hueco en un superconductor forma una quasipartícula que cumple la ecuación de Majorana, y este tipo de estados ligados (cuya existencia se confirmó experimentalmente el año pasado) resultan particularmente útiles en el diseño de computadores cuánticos. No está mal, para una contribución hecha en los años '30.