jueves, 22 de marzo de 2012

El corredor del laberinto, de James Dashner

Lo que tiene leer en el Kindle es que no discriminas. Andaba yo sobrecargado de lecturas sesudas y me busqué alguna que tuviera pinta de ligera. Esta no pintaba mal. Las reseñas decían esto:

«Bienvenido al bosque. Verás que una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora, nos llegan víveres. Una vez al mes, siempre el mismo día y a la misma hora, aparece un nuevo chico, como tú. Siempre un chico. Como ves, este lugar está cercado por muros de piedra… Has de saber que estos muros se abren por la mañana y se cierran por la noche, siempre a la hora exacta. Al otro lado se encuentra el laberinto. De noche, las puertas se cierran… y, si quieres sobrevivir, no debes estar allí para entonces». 

Y yo me dije "esto va a ser como The Cube", una película que no está nada mal, por cierto. Si no la habéis visto, la cosa va de que unos tipos aparecen de pronto dentro de una celda cúbica, sin saber por qué ni quién los ha metido allí. Y enseguida se percatan de que en el centro de las seis caras de la celda hay sendas trampillas que conducen a celdas cúbicas similares a aquélla en la que se encuentran. La peli no tiene grandes actores ni profundos diálogos ni una dirección brillante, pero mantiene bastante bien la intriga y, vista retrospectivamente, resulta una bonita metáfora de la ciencia. Durante un rato los individuos no progresan porque se hacen las preguntas equivocadas en un mundo que no entienden. Se preguntan por qué están allí y quién los ha metido. Un poco como la era de la Escolástica, cuando las preguntas eran "¿por qué caen los cuerpos?" y cosas por el estilo. Pero al rato las preguntas empieza a cambiar de por qué a cómo: cómo funciona el mundo en que se encuentran, cuáles son sus leyes y cómo usarlas para salir de allí. Haciéndose las preguntas correctas empiezan a encontrar regularidades, patrones... leyes de ese mundo desconocido. Por el camino muchos mueren. Como en la ciencia: desconocer es lo que tiene, y si no que se lo pregunten a Madame Curie. Y (atención, esto es un spoiler) tiene un cínico punto de conexión más con el conocimiento científico: al final todo el conocimiento acumulado que consigue desentrañar el mecanismo del laberinto y llegar a la salida sirve para que el idiota sea el único que se escape.

¿Por qué os cuento esto si este no es el blog de Alex? Pues para que la entrada os sirva de algo, porque el libro es una mierda. Está a años luz de la película, su intriga y las sutilezas metafóricas de su trama: su historia es tonta, los personajes insulsos, a ratos da vergüenza ajena y la resolución resulta más que decepcionante. O sea, un Lost. Después, indagando un poco los blogs que la ponen bien, me he percatado de que es una "novela juvenil", y eso tiene que ver con lo que os decía al principio de discriminar poco. Aunque para ser justos, yo creo que la novela es mala incluso para adolescentes. Tiene segunda y tercera partes, una traducida y la otra casi a punto (es, como no, una trilogía, eso sí, comparable en calidad a las películas 1, 2 y 3 de Star Wars). Y os preguntaréis con toda razón: "¿y si es una mierda, para que le haces una entrada del blog?" Pues muy sencillo: he leído en la reseña del autor al final del libro que la 20th Century Fox ha comprado los derechos para hacer la peli. Y al precio que van las entradas, creedme, me vais a agradecer el ahorro.