sábado, 11 de septiembre de 2010

Al final del Arco Iris, de Vernor Vinge

¿Alguna vez os habéis enganchado a un libro de ciencia ficción hasta el punto de no poder dejarlo?  A mí me sucedió hace muchos años con Crónicas Marcianas, por ejemplo, con la Fundación, con los libros de Sherlock Holmes... La sensación de vacío según se acerca el final, intentando alargar lo máximo posible el libro, pero al mismo tiempo deseando terminarlo, la felicidad de descubrir un tipo de libro que no te enseñan en el cole...

Pues éste libro es todo lo contrario. Otro intento de descubrir algo interesante, pero esta vez fallido. Al ser premio Hugo, no podria ser muy malo. Y no lo es: es insufrible.
En un futuro cercano, todos están inmersos, se relacionan y viven en una realidad virtual constante. La realidad es sólo una "capa" a la que se acude en ciertas ocasiones, por curiosidad.
En ese mundo, complejo, el protagonista despierta de una enfermedad, y su proceso de aprendizaje le sirve al lector para aprender el lenguaje, las normas sociales, el estado de la tecnología, etc.
El mundo es bastante original, pero la historia es pobre, aburrida y los personajes simples.