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jueves, 25 de diciembre de 2014

Invernáculo, de Brian W. Aldiss

Este es un libro cuyo argumento prometía. En un futuro muy remoto la Tierra ha sincronizado su rotación con su traslación, con lo que tiene una cara siempre iluminada y otra cara siempre en la oscuridad. Además, el Sol, a punto de convertirse en gigante roja, ha aumentado su radiación hasta niveles letales. Ese mundo extremo está dominado por los únicos seres a quienes el exceso de radiación beneficia: las plantas. La cara luminosa se ha convertido en una densa jungla llena de toda clase de entes vegetales, en cuya umbría habitan los muy disminuidos animales y seres humanos, ahora presas fáciles de sus verdes depredadores. Durante una buena parte del libro Aldiss se dedica a explorar este extraño ecosistema. No diría yo que es un modelo de rigor científico, pero pasando por alto algún exceso el resultado es bastante interesante. Con la tecnología actual, se podría hacer una buena película sobre esta idea.

domingo, 29 de junio de 2014

Oceánico, de Greg Egan

Greg Egan es un autor de ciencia ficción no demasiado conocido. Yo lo descubrí hace años con su novela Ciudad Permutación, aunque ya no recuerdo por qué razón decidí leerla o quién me la recomendó. Egan es matemático e informático, y un escritor de ciencia ficción «dura», es decir, de aquella que plantea cuestiones científicas de manera solvente —evitando saltos al hiperespacio, teleportaciones y otras «habilidades» similares, frecuentes en la literatura del género. Para mi disgusto, tiene debilidad por la física de altas energías y toda su parafernalia metafísica; pero al mismo tiempo, es capaz de plantear cuestiones filosóficas de calado. Así ocurría en Ciudad Permutación, y fue el aspecto de la novela que más me gustó. Sin embargo, como novela, Ciudad Permutación hacía aguas por diversas razones, entre ellas la falta de una trama sólida y la inconsistencia de sus personajes.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Al final del Arco Iris, de Vernor Vinge

¿Alguna vez os habéis enganchado a un libro de ciencia ficción hasta el punto de no poder dejarlo?  A mí me sucedió hace muchos años con Crónicas Marcianas, por ejemplo, con la Fundación, con los libros de Sherlock Holmes... La sensación de vacío según se acerca el final, intentando alargar lo máximo posible el libro, pero al mismo tiempo deseando terminarlo, la felicidad de descubrir un tipo de libro que no te enseñan en el cole...

Pues éste libro es todo lo contrario. Otro intento de descubrir algo interesante, pero esta vez fallido. Al ser premio Hugo, no podria ser muy malo. Y no lo es: es insufrible.
En un futuro cercano, todos están inmersos, se relacionan y viven en una realidad virtual constante. La realidad es sólo una "capa" a la que se acude en ciertas ocasiones, por curiosidad.
En ese mundo, complejo, el protagonista despierta de una enfermedad, y su proceso de aprendizaje le sirve al lector para aprender el lenguaje, las normas sociales, el estado de la tecnología, etc.
El mundo es bastante original, pero la historia es pobre, aburrida y los personajes simples.