lunes, 28 de marzo de 2011

La caída de los Gigantes de Ken Follett

Hace muchos años, a principios de 1997 estando en Amsterdam, me leí Los Pilares de la Tierra. La idea del libro era muy buena: la construcción de una catedral gótica. Me leí el libro de un tirón. Sin embargo, 14 años después sólo recuerdo dos cosas: 1) Que trataba de la construcción de una catedral y 2) que los personajes eran tremendamente artificiales, los buenos eran tontos y los malos eran demonios, no había término medio. Lo comenté con un amigo de este blog y me dijo que pensaba igual. Conclusión, no me leí la segunda parte Un mundo sin fin. Pero resulta que cayó en mis manos este libro, que es el primer tomo de la trilogía Century, donde el autor va a contarnos como se desencadena la primera guerra mundial y la revolución de octubre que llevó a Lenin al poder.

Aquí os dejo, para que tengáis una idea, la sinopsis que hay en la página de la FNAC.
Una gran novela que narra la vida de unas familias americanas, británicas, rusas y alemanas con el trasfondo de la I Guerra Mundial, la Revolución Rusa y los profundos cambios sociales que éstas conllevaron. "Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros." Ken Follett 
La historia empieza en 1911, el día de la coronación del rey Jorge V en la abadía de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, está unido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, aristócratas y propietarios de minas de carbón. Lady Maud Fitzherbert se enamorará de Walter von Ulrich, un joven espía en la embajada alemana de Londres. Sus vidas se entrelazarán con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revolución les ha arrebatado su sueño de buscar fortuna en América. Tras el éxito de Los pilares de la Tierra y Un mundo sin fin , Ken Follett presenta esta gran novela épica que narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos.
Bueno, el libro no me "defraudó", es casi tan malo como Los Pilares de la Tierra. Los personajes, que son un poco más creíbles (siguen los malos siendo muy malos y los buenos … demasiado buenos) no me convencieron en lo absoluto. De las 1000 páginas que tiene le sobran 500, fijo. Mete muchísima paja. Por ejemplo describe escenas eróticas que son totalmente lamentables (no las cuento para no quitarles el "placer" de leerlas), la descripción de la revolución de octubre es floja, y así con casi todo lo que cuenta, a excepción de su descripción de la primera guerra mundial, donde se explaya en detalles que no aportan nada a la historia. Le sobran centenares de páginas que no van a ningún sitio, o que simplemente no tienen sentido. Describe someramente como los aliados, que han ganado gracias a Estados Unidos, por supuesto, imponen un tratado de paz (el Tratado de Versalles) a los alemanes que es sangrante, pero apenas si comenta la importancia que tuvo, excepto para mencionar, en dos renglones, y a velocidad de vértigo, sobre la revolución bávara comandada por Hitler en los años 20 (el famoso golpe de la cervecería de Munich, en la que por cierto, siguen haciendo una cerveza estupenda). En otras palabras, como escribió un tal Juan Luis Sánchez en un artículo en internet (el cual no comparto) “En resumen, si te gustó "Los pilares de la tierra" no lo dudes, este es tu libro, pero si te aburren este tipo de best-sellers, mejor ni lo intentes.” 

Ken Follet haría mejor en escribir historias y olvidarse de los personajes, pues aunque su idea es contar la historia (en este caso, de el primer cuarto del siglo XX) entremezclada con sus personajes, lo cierto es que estos son tan artificiales que al menos a mi no me sirvieron de anzuelo. Más bien lo contrario, terminé el libro porque siempre termino el libro que empiezo (con la “romántica” idea de que quizá mejore…) y porque la parte histórica era interesante. Eso sí, si Follet escribiera la historia sin sus insulsos personajes no conseguiría críticas como la del País “Sabemos el resultado de los acontecimientos históricos, pero devoramos páginas en el suspense de qué pasará con los personajes de ficción, actores decisivos en la gran historia verdadera” por Justo Navarro (para gustos...) y menos aún los 32,6 millones de euros que ya ha cobrado por la trilogía The Century según se afirma en otro periódico.

Para concluir, en lo que a mi respecto, el amigo Ken no me la vuelve a jugar. Me quedo con gran diferencia con No será la Tierra, de Jorge Volpi que ya comentamos en este blog.