jueves, 2 de febrero de 2012

Why we get fat?, por Gary Taubes

Este libro me ha cambiado la vida. PERIOD.

Ahora os intentaré contar por qué, pero si tenéis unos michelines de más TENÉIS QUE LEERLO.

Este libro es la versión resumida (para dummies) de un libro anterior de Gary Taubes (llamado Good Calories/Bad calories, que ya he leído y si leéis este, os podéis ahorrar el otro) cuya tesis es muy sencilla, pero demoledora. Por soltarlo así en plan polémico:
  • Engordamos porque comemos demasiados carbohidratos.
  • La grasa es buena (sí, la saturada incluso).
  • Si comes huevos con chorizo para desayunar (sin pan) te mejoran los indicadores de riesgo cardiovascular y se limpian las arterias de arterosclerosis.
Así, con dos cojones.

La idea es la siguiente. En lugar de asumir el mantra "Engordas porque comes más de lo que quemas", Gary Taubes se pregunta: "¿Qué significa estar gordo?"

Parece un cambio estúpido, pero la primera frase asume que engordas por un exceso de "energía" y la segunda va al fondo de la cuestión. La respuesta: engordas porque los niveles altos de insulina y la resistencia a la insulina (ambos causados por una ingesta excesiva de carbohidratos) hacen que las células adiposas no liberen los triglicéridos acumulados.

Os adelanto (4 libros después, que iré poniendo aquí), esta explicación basada en la insulina es incompleta, PERO, es suficientemente válida para que los políticos afronten un cambio en la estrategia en la lucha contra la obesidad. La pirámide alimentaria "oficial" nos está volviendo gordos.

El libro no es de biología, aunque (sobre todo Good Calories/Bad Calories, su libro anterior) presenta toneladas de referencias a estudios de investigación en revistas de primera donde se demuestra que las dietas bajas en carbohidratos no sólo adelgazan más que las bajas en grasa, sino que mejoran la salud cardiovascular.

El problema tiene (históricamente) varias dimensiones:
  1. Un estudio epidemiológico "trucado" de los años 50 donde se correlacionaba los países con mayor ingesta de carne con aquellos con mayor número de muertos por problemas cardiacos. El estudio sólo contenía 7 países. Años después se vio que incluyendo los 22 países originales, eran los carbohidratos y el azúcar los que mejor correlacionaban.
  2. La hipótesis "si comes grasa, almacenas grasa" es BIOLÓGICAMENTE falsa. Depende de varias hormonas en el cuerpo. Así que, NO SOMOS lo que comemos.
  3. La gente que sufre infartos tiene las arterias obstruidas. Pero no de grasa principalmente sino de plaquetas y glóbulos blancos. Es decir nos mata nuestro sistema inmune (de nuevo, con una cerveza os cuento mi visión de esto).
Gary Taubes es un licenciado en física, doctor en "rocket science" y que se ha dedicado toda su vida al periodismo científico. Sí, un periodista (mal rollo), pero la evidencia científica es inapelable. Después de leer unos 40 artículos, le tengo que dar la razón (parcialmente, porque la insulina sólo es un actor en esta historia). Los carbohidratos nos matan.

Bien. Vuelvo a mi primera frase: "Este libro me ha cambiado la vida". Lo leí la primera semana de diciembre. Tras leerlo estuve dos semanas brujuleando en Google Scholar, Nature, Science, New England Journal of Medicine y, tras empezar a ver razonable la hipótesis de Taubes (que no es suya, estaba en los libros de texto de medicina europeos hasta la segunda guerra mundial). Decidí probar.

6 semanas después (en cuanto al peso, en cuanto a los análisis sólo 5)
  1. He perdido 7 Kg (sin pasar hambre, no como otras veces que he sufrido como un condenado).
  2. Mi colesterol "bueno" ha mejorado (en realidad no es colesterol, detalles en otro momento).
  3. El bajo está igual (pero el problema es que no se mide el espectro de tamaños de la lipoproteína LDL, que ese supuesto colesterol. Estudios clínicos han visto que aumenta el LDL global, pero a costa de aumentar el LDL de tamaño grande que es bueno). Lo de bueno y malo es una correlación estadística que manejan los médicos. No biología.
  4. Mis transaminasas del hígado (razón por la que empecé a leer el libro) han bajado 100 puntos, que significa que ha pasado de un valor a 10 sigmas del límite superior (sí, tengo el hígado como un paté) a 6 sigmas.
  5. La ferritina ha vuelto a sus niveles normales.
  6. La proteína C reactiva (que indica el estado inflamatorio global del cuepo) se ha reducido (eso es bueno).
  7. Los triglicéridos en sangre, se han reducido.
  8. Paso menos hambre (es más, no suelo comer "muerto de hambre").
Y todo lo anterior por el módico precio de no comer pasta, patatas, arroz ni "harina" y sustutirlo por más verduras (menos fruta, por la fructosa, pero eso para otro momento), más queso, más carne y sobre todo más grasa (se acabó lo de las "2 cucharadas de aceite" en la ensalada o no poder tomar mantequilla).

Sé que suena una blasfemia, pero la biología no es la que está mal, sino el "parece razonable que si comes grasa acumules grasa".

Podría estar horas escribiendo. Pero ahora, os toca leerlo.