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sábado, 12 de diciembre de 2015

Los relámpagos de agosto, de Jorge Ibargüengoitia

Estoy leyendo a Ibargüengoitia al revés, y he llegado a ésta, su primera novela. Escrita en 1964, se trata de toda una declaración de principios. En aquellos años la narrativa mexicana estaba dominada por la «literatura de la Revolución», una novelística épica desarrollada por autores arropados por el régimen. El movimiento del crack, al que me he referido en este blog en varias ocasiones, fue una reacción en contra de esa forma estancada de la novela mexicana. Pero, como muestra esta novela, el fenómeno ya hastiaba en los 60. Porque (guardando las distancias) Los relámpagos de agosto son a la literatura de la Revolución lo que el Quijote a las novelas de caballería.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Maten al león, de Jorge Ibargüengoitia

No sólo he leído truños este verano. He aquí una novela que me ha gustado de un autor mexicano del que ya he hablado en el blog —a propósito de otra novela suya, Las muertas, que también me gustó, y mucho. Maten al león es una novela antigua, del 69, y pertenece a ese género tan propio de la literatura del boom: el de los tiranos (aunque en realidad lo inventó Valle Inclán). Pero esta novela tiene dos peculiaridades que la distinguen de cualquier otra «típica» del género. En primer lugar, es una comedia; negra, desde luego, porque el tirano es un malo maloso y un criminal, como todos los de su gremio, pero si Berlanga fue capaz de hacernos reír con El verdugo, era cuestión de tiempo que alguien le viera el lado cómico a una dictadura.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Las muertas, de Jorge Ibargüengoitia

Encontrar a este novelista mexicano (que no vasco) ha sido todo un hallazgo. Ibargüengoitia nació en Guanajuato en 1928 y murió en Mejorada del Campo, en el famoso accidente  aéreo de Avianca en 1983. Por desgracia su obra cayó en el olvido a este lado del Atlántico hasta que, con motivo de su octagésimo cumpleaños, varias editoriales reeditaron algunos de sus libros. Gracias a eso y al incansable esfuerzo difusor de la cultura de incontables internautas anónimos, ha llegado a mis manos la novela que hoy traigo al blog.