domingo, 2 de junio de 2013

Anotaciones sobre Hitler, de Sebastian Haffner


Siempre he sentido curiosidad por comprender cómo los alemanes, que en apariencia son un pueblo culto y listo pudieron sucumbir a los dictados de un personaje tan perturbador como Adolf Hitler. Por supuesto que hay mucho de psicología, pero también hay mucho de historia. En este pequeño librito (tiene apenas 200 páginas y se lee muy rápido) Haffner (que en realidad se llamaba Raimund Pretzel y que se cambió en nombre cuando emigró a Inglaterra en 1938 para proteger a los familiares que se habían quedado en Alemania) nos da su versión. Esta es su contraportada:

“Anotaciones sobre Hitler” constituye una apasionante indagación histórica y psicológica del enigma que plantea el personaje de Adolf Hitler: quién fue, cómo alcanzó un poder tan desmesurado, y por qué, desde un principio, estaba destinado al fracaso. No cabe duda de que, hoy en día, la figura de Adolf Hitler sigue siendo, casi sesenta años después de su muerte, uno de los mayores filones explotados por la historiografía mundial. Sin embargo, “Anotaciones sobre Hitler” de Sebastian Haffner, un breve libro, con apenas 200 páginas y publicado por primera vez en 1978, vuelve a ser un referente indispensable en el debate alrededor de la figura más importante del Tercer Reich. Haffner sondea las fuerzas sociales, políticas y emocionales que moldearon el carácter de un hombre sin el cual la historia de Europa y del mundo entero se habría escrito de otra manera. El análisis de la inhumanidad de Hitler, para quien la política se convirtió en un sustituto absoluto de la vida, lleva al autor a describir la extraña relación que mantuvo con las mujeres, su atrofiado desarrollo psicológico, sus pervertidas concepciones ideológicas y su creciente obsesión por el exterminio de masas. Al final, Haffner se confronta con la pregunta más perturbadora: ¿Existe alguna posibilidad de que un nuevo Hitler crezca en la Alemania moderna? La lectura de este ensayo histórico, convertido en un clásico, ha sorprendido a cientos de miles de personas desde su primera edición en 1978.
zHaffner fue un influyente periodista en Gran Bretaña y luego en la propia Alemania de postguerra. Pasó de ser un defensor de la República Federal Alemana y crítico con la política de la República Democrática Alemana y el “imperialismo” soviético a un acérrimo defensor de la RDA, para al final, al jubilarse, volver a hacer las paces con la Alemania Federal y pregonar a voces que esa era la mejor Alemania que podría haber. Justo en ese momento es cuando empieza a escribir obras históricas como la que nos ocupa.

En un epílogo al libro escrito por Jürgen Peter Schmied este nos describe a Haffner como sigue:
Cuando Haffner comentaba los hechos de su época, solía extraer sus argumentos de la historia; y como historiador tuvo la mirada siempre puesta en el presente. Su intensa dedicación al estudio de las evoluciones históricas lo llevó a veces a formular pronósticos, entre los cuales hubo profecías brillantes pero también algún que otro craso error. En 1940, por ejemplo, demostró una especial clarividencia al augurar el suicidio de Hitler. Sin embargo, la historia no siempre cumplió sus predicciones.
En Anotaciones sobre Hitler, Haffner nos describe en apenas 200 páginas la vida de Hitler y cómo, desde su punto de vista, fue éste capaz de hacer lo que hizo. El libro está dividido en siete partes: Vida, Logros, Éxitos, Errores, Desaciertos, Crímenes y Traición. Los títulos ya hablan por sí mismos. Es curioso cómo separa lo que para él son errores de desaciertos, éxitos de logros. Sin embargo, es el último capítulo el que me más me ha llamado la atención. Traición ¿a quién? Pues al pueblo alemán. Hoffman explica con pelos y señales cómo Hitler, al constatar que no podía ganar la guerra (cosa que ocurrió en el invierno de 1941-1942) contra la Unión Soviética, y por tanto la guerra en general, despliega su energía en su segundo objetivo político: exterminar a los judíos (el primero era conseguir espacio vital para Alemania, en particular anexionarse los enormes territorios de la entonces Unión Soviética), la denominada “solución final”. Sin embargo los últimos 9 meses antes de su suicidio Hitler desarrolla una frenética actividad dirigida a destruir al pueblo alemán por no haber estado a la altura que él esperaba. Haffner se explaya y nos cuenta cómo, desde su punto de vista, Hitler decidió acabar con los propios alemanes. Según él, Hitler ya tenía previsto ese final en caso de que Alemania no diera la talla.

El libro es extremadamente ameno (más aún si tenemos en cuenta que es un ensayo histórico) y fácil de leer. Hoffman presenta un análisis racional y muy bien argumentado de todas sus conclusiones. De hecho sus argumentaciones lógicas son tan sólidas que cuesta creer que no tenga razón o que no ocurriese así. De hecho en muchos casos son obvias, pero en otras no se sabe por qué Hitler actuó como actuó. Es ahí donde Haffner lanza sus conclusiones más polémicas. Después de leerlo hay que dar razón a Schmied cuando escribe, en el ya citado epílogo sobre Haffner, que:
Su mayor éxito lo cosechó con Anotaciones sobre Hitler. Publicado en 1978, lleva actualmente veintidós (¿?) ediciones de bolsillo. Incluso los expertos en Hitler tienen dificultades para superar la calidad de este análisis de apenas doscientas páginas. En siete lúcidos ensayos describe el ascenso y la caída del dictador, aportando gran cantidad de conclusiones, a menudo originales pero no siempre sostenibles, pues el autor cede de vez en cuando a la tentación de desatender objeciones de peso para salvar una tesis brillante. 
Habrá que leer más para entender cómo un pueblo puede ser engañado como lo fue el pueblo alemán de entreguerras, pero como aperitivo, este libro está más que bien.