lunes, 31 de marzo de 2014

Flores de verano, de Tamiki Hara

En mi búsqueda de libros de escritores japoneses o sobre cualquier cosa relacionada con Japón, pues me voy de vacaciones de verano a Japón, encontré el libro Flores de verano, de Tamiki Hara, catalogado como muy recomendable en el blog Un libro al día. Como tanto este blog como La Cuesta de Moyano son mis referentes literarios me puse con él.

El libro es una recopilación de tres relatos: Preludio a la aniquilación, Flores de verano y De las ruinas, y  se cuenta el antes, el durante y el después de la destrucción de la ciudad de Hiroshima tras el lanzamiento de la bomba del 6 de agosto de 1945.

En el primer relato se cuenta cómo era la Hiroshima de antes del lanzamiento de la bomba. En un preludio de paz contenida dentro de la guerra, con algo de fatalismo y un estilo un poco naïf, que contrasta con la desolación del segundo relato, Flores de verano, y con la tristeza y melancolía del último.

En esta edición los textos se han ordenado cronológicamente, pero no fueron escritos en ese orden. El primer texto fue Flores de verano, que Tamiki Hara escribió en agosto de 1946, aunque no se publicó hasta junio de 1947. El relato comienza con el estallido de la bomba y cómo salvó la vida por estar en el retrete. A partir de aquí el recorrido por la Hiroshima calcinada y arrasada te pone los pelos de punta.  De los tres textos, este, que da nombre al libro, es sobrecogedor. De esos libros que yo recomendaría que toda persona tiene que leer al menos una vez en la vida.

Tamiki Hara nació en noviembre de 1905 en Hiroshima. Se licenció en Literatura inglesa y pronto comenzó a escribir poesía. Debido a su militancia de izquierdas acabó varias veces en la cárcel. En 1933 se casó y en 1944 su mujer murió de tuberculosis, momento en el que decidió volver a su Hiroshima natal.  Su obra final, El país que mi corazón desea, se publicó en 1951, y puede considerarse su testamento literario.

Este libro pertenece a lo que se conoce como «literatura de la bomba» y me recuerda a otro libro que desde aquí también recomiendo: Si esto es un hombre, de Primo Levi. Dos libros que recorren lo peor del ser humano, la guerra en su faceta más destructora, una bomba atómica y un campo de concentración, respectivamente. Como coincidencia final, los dos autores se suicidaron después de haber sobrevivido a tan terribles situaciones y haberlo dejado por escrito. Tamiki Hara se arrojó a las vías del tren en Tokio, el 13 de marzo de 1951.