martes, 24 de agosto de 2010

SuperFreakonomics, de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner



Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pues bien, aparte de El Padrino y el Imperio Contrataca, ya tenemos una nueva excepción. Superfreakonomics es la continuación de Freakonomics, ya comentado por José aquí en la Cuesta de Moyano. Levitt y Dubner nos vuelven a reunir en un libro la parte más divertida e interesante de la Economía, la que no está enfocada a explicar la inflación y el desempleo y sí a contarnos por qué el precio del sexo oral ha bajado tanto en la segunda mitad de este siglo. ¿Interesado? ¿tú por qué crees?

Igual que en el primer libro, los autores nos muestran su maestría y la de algunos otros economistas y sociólogos a los que toman prestados algunos casos, para contestar con rigor a un montón de preguntas tales como ¿en qué se parece una prostituta al Santa Claus de unos grandes almacenes? ¿podemos salvar el planeta comiendo canguro? ¿es mejor un proxeneta para una prostituta qué un agente inmobiliario para alguien que va a vender su casa? ¿por qué se utiliza tanto la quimioterapia si casi nunca funciona?. No existe ningún hilo conductor en el libro más allá de la sucesión de pensamientos que caso tras caso van surgiendo en la mente de quién lo lee: qué pregunta tan interesante, qué ingeniosa forma de utilizar datos empíricos para contestarla y ¡pero por qué no se me habrá ocurrido a mí!. 

Como todos, el libro también tiene sus peros. En mi caso me ha resultado tremendamente frustrante el análisis que hacen de la mejor forma para atrapar a un terrorista. Como contrapeso en la parte final se habla de geoingeniería, disciplina de la que nunca había oído hablar pero que promete bastante. No cuento más que no quiero desvelar sorpresas, sólo decir que es un libro casi casi tan recomendable como el primero, quizá con menos respuestas pero con buenas preguntas, que muchas veces es mejor. ¡Y muchas gracias José por la iniciativa del blog!