viernes, 29 de marzo de 2013

Copenhague, de Michael Frayn

Jose me había pedido un par de veces que comentase este libro y yo me había comprometido otro par, pero nunca conseguía vencer mi procastinación. Hace unas semanas propusimos una lectura dramatizada de un fragmento de esta obra en nuestra clase de la #unienlacalle, y de nuevo me comprometí a hacer la entrada, así que aquí está. 

La primera vez que leí esta obra fue cuando comencé a preparar una asignatura que se llamaba “Ciencia y Conciencia”. La asignatura comenzaba históricamente en la conferencia Solvay de 1927 y llegaba hasta que los americanos lanzaban las dos bombas atómicas. Intentaba que los alumnos opinaran sobre las reacciones de los científicos que trabajaron en el Proyecto Manhattan y de los alemanes que fueron encerrados en Farm Hall. La obra de teatro —que según creo es la primera obra de teatro que se comenta en el blog—  nos servía perfectamente como documentación de la asignatura.

El núcleo de la obra se centra en la reunión que tuvieron Niels Bohr y Werner Heisenberg  en 1941 en la ciudad de Copenhague. La reunión cuenta con un observador de excepción: el tercer personaje de la obra, Margarethe Bohr, la mujer de Bohr.

La obra comienza con los espíritus de los tres personajes de la obra reunidos después de muertos, para resolver la pregunta que Margarethe hace en la primera línea de la obra: «¿Por qué vino [Heisenberg] a Copenhague?» Se ha especulado mucho sobre qué quería Heisenberg al reunirse con Bohr en una Dinamarca ocupada por los nazis. Los dos actos de la obra van presentando las diferentes especulaciones sobre la motivación de la visita. Además los dos científicos, entre los comentarios de la mujer de Bohr, van discutiendo sobre la idea de la construcción de la bomba atómica, de las responsabilidades de los científicos que la construyeron e incentivaron.  

La obra de teatro provocó una gran discusión entre los historiadores de la ciencia; tanto es así, que la familia Bohr sacó a la luz varios documentos sobre el encuentro, que tenían el veto de la publicación hasta los 50 años después de la muerte de Niels Bohr. La obra de teatro se representó por primera vez en Londres en 1998 en el National Theatre, con más de 300 representaciones. En el 2002 fue adaptada al cine por Howard Davies, y producida por la BBC.

Yo tuve la suerte de ver la obra representada por el grupo de teatro de la Complutense MKS. La obra había sido adaptada por mi profesor de óptica Pedro Mejías, se habían introducido textos de Vasili Grossman y testimonios de las víctimas de Hiroshima. Esa fue la última vez que vi a Pedro Mejías, así que esta entrada, con permiso de Jose, va a ser un pequeño homenaje a su memoria. Espero que os guste. A mí me gustó mucho.