viernes, 6 de diciembre de 2013

La desaparición de Majorana, de Leonardo Sciascia

Ettore Majorana fue uno de los físicos más brillantes de la era cuántica. Nacido en Sicilia en 1906, formó parte del famoso «grupo de Roma», liderado por Enrico Fermi. Pese a sus escasísimas publicaciones, el impacto de sus contribuciones perdura aún. La más famosa de ellas es el denominado fermión de Majorana. Se trata de una partícula de spin 1/2 (un fermión) que es su propia antipartícula. Se especula que los neutrinos podrían ser fermiones de Majorana, pero más importante que eso es el hecho de que un estado ligado de un par electrón-hueco en un superconductor forma una quasipartícula que cumple la ecuación de Majorana, y este tipo de estados ligados (cuya existencia se confirmó experimentalmente el año pasado) resultan particularmente útiles en el diseño de computadores cuánticos. No está mal, para una contribución hecha en los años '30.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Analytic Combinatorics, de Philippe Flajolet y Robert Sedgewick

He adquirido un superpoder.

La sensación que produce acabar este libro es la de «ya sé kung fu». ¿Cuántas veces os habéis topado con un problema de combinatoria y habéis resoplado ante la idea de tener que encontrar una fórmula general (o por lo menos asintótica) para el resultado? Da mucha flojera, ¿verdad? Son problemas endiabladamente intrincados en los que hay que tener especial cuidado para no contar varias veces la misma cosa, o para no olvidarte de contar nada. Los factoriales, números combinatorios, sumatorios, etc., se combinan de formas tan complicadas que te llegas a sentir abrumado, por no hablar de muy poco optimista respecto al resultado final. ¿Me creeríais si os dijera que después de leer este libro (¡ni siquiera!: basta la primera parte), problemas que no os habríais ni atrevido a plantear, os van a parecer una cuenta chorra? Es más, dan ganas de ponerse a contar estructuras cada vez más complicadas, sólo para sentir el superpoder.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El gran cambiazo, de Roald Dahl

Es posible que Roald Dahl sea hoy más conocido por su literatura infantil que por sus relatos para adultos, pero su contribución en este aspecto es bastante más abundante y, desde luego, muy original. Dahl es uno de esos autores de cuentos que buscan entretener por encima de todo. Hace años, Televisión Española repuso una serie antigua que se titulaba Alfred Hitchcock presenta. Eran historias cortas que conectaban bien con el mundo de Hitchcock: tenían algo de intriga, suspense, sorpresa y una buena dosis de humor negro. Episodios famosos de aquella serie fueron el de la señora que mata a su marido con una pierna de cordero congelada y luego se la da a cenar a la policía (y de la que luego Almodóvar hizo una versión castiza, con un hueso de jamón y un caldo, en Qué he hecho yo para merecer esto), u otra en la que un tipo se apuesta un dedo de la mano y que luego Tarantino elaboró en Four rooms. Pues bien, tanto esas como otras que aparecían en aquella serie estaban basadas en relatos de Roald Dahl (las dos mencionadas, en concreto, aparecen en la muy recomendable recopilación Relatos de lo inesperado).

domingo, 24 de noviembre de 2013

Cuentos completos I: Aquí yace el wub, de Philip K. Dick

Me parece que «Cuentos completos» es un título a evitar en prácticamente cualquier autor, en especial si la selección ha sido hecha por algún editor que siente reverencia o debilidad por la obra de ese autor. Si exceptuamos los de Cortázar, publicados por Alianza, que él mismo clasificó atendiendo a una metaestructura temática de los relatos, los editores tienden a ser exhaustivos y los «Cuentos completos» tienen más vocación de completos que de ninguna otra cosa. Así que suele ocurrir en estos casos que, o bien te tragas truños espectaculares, o bien te pegas una tragantada que terminas empachado (y aquí incluyo también la colección de Cortázar). Tal vez no sean para leerlos de cabo a rabo, pero yo no sé hacerlo de otra manera, y además me falta el criterio para decidir cuáles leo y cuáles me salto. Yo preferiría selecciones de los relatos, o bien realizadas por el propio autor (en muchos casos, los propios libros de relatos que publicó en vida, que responden, al menos, a una determinada época creativa), o bien compiladas por alguien que tenga un cierto criterio que discrimine el grano de la paja (Borges y Bioy Casares tienen colecciones de relatos fantásticos muy buenas). Además, las selecciones dosifican la longitud del libro y evitan la posterior necesidad de purgantes.

sábado, 26 de octubre de 2013

Hablando del asunto, de Julian Barnes

Creo haber dicho ya que una vez oí a Borges decir que todos los argumentos estaban en la Odisea. Bueno, yo no recuerdo ningún triángulo en la Odisea. Tal vez será porque la dejé a medias (me aburrió tanto recitativo), aunque, ¿quién no conoce el argumento de cabo a rabo? Y no hay triángulos, ¿verdad? A lo mejor no dijo la Odisea; a lo mejor dijo Homero. ¡Ah! ¡Ahí ya sí! ¡Menelao, Helena y Paris! La Ilíada. Sí, seguro que dijo Homero... ¡Pues va a ser que tampoco! La Ilíada (ese monumento a la épica, que sí he leído entero y que merecería una reseña en este blog, pero una de las buenas) NO trata del famoso triángulo, sino del cabreo de Aquiles con Agamenón por un quítame allá una esclava (¿esto se podría considerar un triángulo?) Y a propósito de triángulos: ¿os habéis percatado que de los dos posibles, el XYX y el YXY (se entiende, ¿no?), sólo es este último el que inunda la literatura universal? Habría mucho que decir de la naturaleza humana partiendo solamente de esta observación.

lunes, 14 de octubre de 2013

Monsieur Pain, de Roberto Bolaño

A Bolaño hay que entrarle por los grandes.

Este blog se ha declarado bolañista en varias ocasiones. Yo lo descubrí en Los detectives salvajes (tuve ese afortunado acierto) y le dediqué un apasionado elogio (a mi edad ya no es frecuente toparse con una obra maestra, y de esa calidad). Susanna hizo una inspiradísima reseña de 2666. Y el blog le ha dedicado algunas entradas más, en casi todas las cuales Bolaño sale a hombros por la puerta grande.

Esta vez no va a ser una de ellas.

domingo, 13 de octubre de 2013

La pianista, de Elfriede Jelinek

Pese a mi recelo ante el premio Nobel de literatura (un premio sólo algo menos desatinado que el de la paz), ha sido esa la razón que me ha llevado a probar con Elfriede Jelinek, de la que no sabía absolutamente nada hasta ahora, y el azar el que ha puesto esta novela y no otra en mis manos.

La novela se ha llevado al cine, de manera que la historia a algunos os sonará. La protagonista es una pianista fracasada que se gana la vida dando clases de piano. Es una cuarentona que vive con su madre, una mujer perturbada que ejerce sobre su hija un dominio absoluto. La relación está desquiciada desde antes de nacer. Hija única, fruto de una improbabilísima noche de debilidad, se ve sometida desde niña a la autoridad materna, que decide sacrificar su infancia al estudio del piano con el fin de convertirla en una gran artista. Aleja de ella toda relación de amistad y, por su puesto, de amor. Incluso se deshace del padre internándolo en una residencia. La obliga años y años a dedicarse en cuerpo y alma a la música, y para colmo de males la chica fracasa en una prueba decisiva. Perdida infancia, vida sentimental y carrera, se ve abocada a llevar una vida amargada, dando clases de piano y viviendo con una madre que insiste maniáticamente en tenerla acaparada para sí. Su relación es, por supuesto, enferma, mezcla de amor y odio, y no parece tener salida. Pero la aparición de un alumno que se siente atraído por su profesora presagia una grieta en la fortaleza.

sábado, 14 de septiembre de 2013

La promesa de Kamil Modráček, de Jiří Kratochvil

Brno, años 50, en plena era estalinista. Un famoso arquitecto, Kamil Modráček (no sé ni cómo poner la boca para pronunciar su nombre), está siendo interrogado por las actividades “subversivas” de su hermana —a saber, pintar cuadros al estilo Kandinsky. Kamil está bajo sospecha porque construyó un edificio famoso para un jerarca nazi durante la era Heydrich (es curioso, justo antes de este libro me leí HHhH); un edificio que tiene planta de cruz gamada, pero de tan impresionante factura que nadie se ha atrevido a demolerlo. Desde entonces se ha “portado bien”, construyendo por encargo y ajustándose al estilo socialista. Tanto, que está convencido de que los interrogatorios no tienen más propósito que el de incordiarle. Pero la historia se tuerce un día en que le comunican que su hermana ha sido arrestada por actividades anticomunistas y que tras los interrogatorios se ha suicidado en la celda. Para colmo, le entregan el ataúd sellado y le impiden ver el cadáver. La novela es a la vez la historia de la venganza de Kamil y la realización de su gran sueño arquitectónico.

viernes, 13 de septiembre de 2013

El profesor, de John Katzenbach

Para terminar el verano decidí pillar un libro mas “light”, así que elegí al azar uno policíaco de los que tenía y le tocó a este. Su título original en inglés es What Comes Next, que tiene mucho más que ver con la trama que la arbitraria traducción al castellano. Su contraportada:
Adrian Thomas es un profesor universitario retirado al que acaban de diagnosticarle una demencia degenerativa que lo llevara pronto a la muerte. Ha dedicado toda su vida a estudiar los procesos de la mente y a transmitir a sus alumnos todo su conocimiento. Ahora jubilado viudo y enfermo cree que lo mejor que puede hacer es quitarse la vida. Pero al salir del consultorio del médico es testigo involuntario del secuestro de Jennifer Riggins una conflictiva adolescente de dieciséis años con un largo historial de huidas que desaparece sin dejar rastro dentro de una camioneta conducida por una mujer rubia. El profesor Thomas se debate entre poner fin a su vida y ser útil una ultima vez antes de morir. Decide ayudar a encontrar a Jennifer intentar darle la oportunidad de vivir su joven vida. Para eso debe sumergirse en el oscuro mundo de la pornografía en Internet un mundo perverso y criminal donde todo su saber académico se pone en juego y donde debe utilizar los pocos momentos de lucidez para avanzar en una investigación para la que hay muy poco tiempo. La nueva y esperada novela del autor de El psicoanalista, un best seller mundial.

sábado, 7 de septiembre de 2013

El loro de Flaubert, de Julian Barnes

Leí este libro por primera vez hace muchos años. Recuerdo (recordaba) nítidamente dos cosas de él: que me encantó, y que cuando terminé no sabía decir de qué iba el libro, más allá de que hablaba de Flaubert. Bueno, de Flaubert... y de todo en realidad. Porque eso era lo genial del libro. Bajo la máscara de un ensayo sobre la figura del famoso novelista francés se escondía algo que era y no era eso.

Este verano, buscando algo interesante que leer, volvió a pasar por mis manos y me dije que era momento de releerlo y de hacerse una idea más concreta de lo que trata el libro, porque cada vez que lo mencionaba en una conversación o se lo recomendaba a alguien, lo único que podía decir era «es muy bueno, léetelo», pero no sabía explicar por qué.