jueves, 25 de diciembre de 2014

Invernáculo, de Brian W. Aldiss

Este es un libro cuyo argumento prometía. En un futuro muy remoto la Tierra ha sincronizado su rotación con su traslación, con lo que tiene una cara siempre iluminada y otra cara siempre en la oscuridad. Además, el Sol, a punto de convertirse en gigante roja, ha aumentado su radiación hasta niveles letales. Ese mundo extremo está dominado por los únicos seres a quienes el exceso de radiación beneficia: las plantas. La cara luminosa se ha convertido en una densa jungla llena de toda clase de entes vegetales, en cuya umbría habitan los muy disminuidos animales y seres humanos, ahora presas fáciles de sus verdes depredadores. Durante una buena parte del libro Aldiss se dedica a explorar este extraño ecosistema. No diría yo que es un modelo de rigor científico, pero pasando por alto algún exceso el resultado es bastante interesante. Con la tecnología actual, se podría hacer una buena película sobre esta idea.

martes, 16 de diciembre de 2014

Los perros del Paraíso, de Abel Posse

Dice Carlos Fuentes que Europa no descubrió América sino que la inventó. Nunca he leído un comentario que revele con más claidad el espíritu de aquella época. A la fascinación de un mundo nuevo, tan diferente del conocido, tan extremo en clima, flora, fauna, tan marciano en la cultura de sus indígenas (extrema a su vez), se le unió el ansia de encontrar un Paraíso en la Tierra. Así lo reflejan tanto las crónicas de las conquistas como los espejismos que las impulsaron (Eldorado, las fuentes de la juventud...). A poco que uno se descuide, las hazañas de los conquistadores se ajustan más al canon del mito que al relato de hechos verídicos.

sábado, 6 de diciembre de 2014

La música del silencio, de Patrick Rothfuss

¿Debe un escritor publicar todo lo que escribe? Nunca he escrito literatura, pero sí muchos artículos científicos. Si se parecen en algo los dos procesos, entonces la respuesta es NO. La imagen transmitida por el cine hasta la saciedad del escritor que se sienta ante una máquina de escribir con una pila de papel blanco a su izquierda, que introduce una hoja en la máquina y teclea el título, y que introduce la siguiente y empieza a teclear diciendo en voz alta «Capítulo 1. Mike se despertó en el suelo aún dolorido del golpe...», y que tras un fundido a negro se le vuelve a ver tecleando «F I N», sacando la hoja y apilándola en un grueso montón, bien cuadrado, a su derecha, para a continuación estirarse con cara de satisfacción, esa imagen, digo, es una soberbia gilipollez. El proceso de escritura (desde luego de un artículo científico, pero también, estoy seguro, de una novela o un relato... de esta entrada de blog incluso) es mucho más tortuoso. Ni siquiera se empieza por el principio necesariamente, y por supuesto las correcciones, reescrituras y reorganizaciones completas del texto son constantes. Y algo más: mucho de lo que se escribe no sirve para enviarse a publicar. Desde luego yo he escrito mucho más de lo que he publicado. Casi continuamente me hago notas de las ideas que voy teniendo, notas muy elaboradas, muchas de ellas muy interesantes —que podrían publicarse incluso—, pero cuyo único fin es ayudarme a pensar y organizar mis ideas. Con mucha frecuencia poco o nada de ellas va a parar a un artículo y acaba en prensa.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La salvación de una santa, de Keigo Higashino

Vuelvo a La Cuesta después de un largo período con una breve reseña de esta novela de Keigo Higashino. Su autor es un reconocido y premiado escritor japonés de novela negra. Hace unos años leí otra de sus novelas, La devoción del sospechoso X, que me gustó mucho y que ya reseñé aquí por lo que, de vuelta a la novela políciaca, decidí leer otra de sus obras. Ante todo su contraportada, que nos explica muy bien de lo que va la historia esta vez:

domingo, 30 de noviembre de 2014

Proving Darwin, de Gregory Chaitin

A ver... Por dónde empiezo a dar... En breve: si el título fuera una pregunta, la respuesta sería NO.

Mejor empiezo por un disclaimer. Gregory Chaitin no es un «pringao»: es un matemático famoso que ha hecho contribuciones muy relevantes a la teoría algorítmica de la información relacionadas con el teorema de incompletitud de Gödel y con el problema de la parada de Turing. Inventó un número real que lleva su nombre: la constante de Chaitin, o la probabilidad de que un programa elegido al azar detenga correctamente una máquina de Turing determinada, un número real con propiedades fascinantes, como la de ser no computable y máximamente aleatorio (no puede comprimirse de ningún modo). Para cualquiera que esté interesado, es muy fácil encontrar artículo suyos explicando estos temas en la web. Por todas estas contribuciones ha sido nombrado doctor honoris causa por varias universidades y es mundialmente conocido.

sábado, 22 de noviembre de 2014

El libro de los amores ridículos, de Milan Kundera

Habré leído tres o cuatro novelas de Kundera (recuerdo La insoportable levedad del ser y La inmortalidad, pero mi memoria no da para acordarme de las otras) y todas me han gustado mucho (incluso las que no recuerdo). Siempre me ha parecido un escritor original, de esos que gusta leer porque su manera de narrar te embauca, no importa lo que cuente. Por eso me animé con este libro de relatos, y por eso me ha sorprendido lo decepcionante que me ha resultado.

Se trata de una recopilación de relatos, de una extensión media, todos ellos más o menos catalogables como «historias de amor» (amor, amistad, sexo...). Supongo que de algún modo son ridículas, pero no queda claro si éstas, en particular, lo son, o si el mensaje es que, en realidad, toda historia de amor es, en alguna medida, ridícula.

lunes, 10 de noviembre de 2014

El vano ayer, de Isaac Rosa

¿Cómo se puede escribir hoy una novela sobre el franquismo sin caer en tópicos trillados? ¿Cómo puede un autor, especialmente un autor joven, un «hijo de la Transición», indagar en una de las etapas más oscuras de nuestra historia reciente, una etapa de la que se ha escrito hasta la saciedad y en la que, sin embargo, no se ha profundizado lo suficiente, anegada, como está, de historias que recurren al patetismo, de narraciones nostálgicas, incluso de comedias épicas de lucha antifascista? ¿Cómo narrar las atrocidades del tardofranquismo sin que la novela quede arrumbada en la enorme pila de «novelas del franquismo»?

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los papeles de Aspern, de Henry James

Un día, navegando por internet, di con un blog cuyo autor afirmaba que Aura es un plagio de Los papeles de Aspern, de Henry James. Hace tiempo que dejé constancia en este foro de que Aura me reconcilió con Carlos Fuentes —de quien había renegado tras un intento fallido con Los años con Laura Díaz. Aura es un magnífico relato a pesar de que su lectura actual no tenga el impacto que pudo tener en su momento (el cine y la literatura nos han familiarizado demasiado con lo sobrenatural y nos han vacunado contra finales sorprendentes). Por eso me llamó la atención el comentario de este bloguero. Luego indagué un poco y vi que la opinión era secundada por bastante gente. Así que me impuse como tarea formarme mi propia opinión.

viernes, 24 de octubre de 2014

La Oveja Negra y demás fábulas, de Augusto Monterroso

Había una vez un Búho que quería ser escritor, y para aprender decidió leer todo lo que caía en sus manos. Un día, leyendo un libro aburrido, empezó a dar cabezadas pero, para su sorpresa, eso no le impidió enterarse del contenido. Así descubrió que a todos los libros les sobraban muchas palabras. Entonces decidió que él no las desperdiciaría y escribió un libro de fábulas sobre los demás animales. A los otros Búhos les gustaron tanto y alabaron tanto su libro que se hizo muy famoso y recibió un montón de premios. Y al final de su vida comprobó que, aunque había escrito de todo, su obra cabía en un bolsillo.

Y cuando murió, el Dinosaurio seguía estando allí.

domingo, 5 de octubre de 2014

Cosa Nostra. Historia de la mafia siciliana, de John Dickie

Que la mafia ejerce una poderosa fascinación sobre el imaginario colectivo es algo que está fuera de duda: lo demuestra la extensa literatura y videoteca asociada al género —porque ya lo es por derecho propio— mafioso. Pero la verdadera mafia es algo muy distinto de la visión idealizada que nos muestran El padrino o Los Soprano; comparten algunas cosas, algunos tics y maneras, pero no se aprende nada de la verdadera mafia de ninguna de las películas, series o libros que la retratan. Este ensayo, con el que me he topado por absoluta casualidad (y que tal vez ha llamado especialmente mi atención porque he estado este verano de vacaciones en Sicilia), nos presenta la otra cara (la verdadera) de la mafia, contándonos la historia (o al menos lo que actualmente se conoce de ella) de la Cosa Nostra, la Secta, la Onorata Società o simplemente la Mafia, con mayúscula, nombres con los que se conoce a la mafia siciliana, según el libro, la más compleja, organizada y peligrosa de cuantas asociaciones mafiosas existen en el mundo (incluidas la Camorra napolitana, la ’Ndrangheta calabresa, la sucursal estadounidense de la Cosa Nostra o las mafias del Este).